AMS atascado: por qué se para el cambio de color
Por John David · escrito y revisado a mano
La impresión llevaba cuatro horas y se ha parado a media pieza. En la pantalla hay un aviso de carga, en la cama sigue el color de antes y el carrete que tocaba no ha llegado.
Un AMS atascado casi nunca está averiado. Lo normal es que el filamento se haya quedado quieto en algún punto del recorrido, y el aviso de la pantalla señala en cuál.
Si tu impresora lleva un alimentador de varios carretes, al terminar sabrás tres cosas:
- Leer el aviso como lo que es, un mapa del recorrido.
- Separar en diez minutos un fallo del alimentador de uno de la máquina.
- Las causas que provocan casi todos los atascos, empezando por la más tonta.
Respuesta rápida: el alimentador no ve el filamento, solo lee sensores, y su aviso dice en qué punto dejó de detectarlo. Revisa en este orden: enredos en la bobina, forma de la punta cortada y restos dentro del canal. Si al imprimir con un carrete suelto falla igual, descarta el alimentador y mira la boquilla.
Cómo viaja el filamento cuando hay cuatro carretes
Un sistema de varios carretes no empuja plástico y ya está. Es una cadena de tramos, y cada tramo tiene su motor y su sensor.
Bambu Lab describe el suyo en dos bloques. Primero los cuatro alimentadores, el concentrador que junta los cuatro caminos en uno y el amortiguador que regula la velocidad. Después, el extrusor del cabezal con su sensor de filamento y el de la cuchilla.
La frase que importa viene a continuación en ese mismo documento: la impresora y el alimentador se guían por las señales de cada sensor para decidir si la carga va bien. O sea que el alimentador no ve el filamento en ningún momento. Ve interruptores que se abren y se cierran.
El recorrido, encima, es largo. Bambu publica el número para el AMS lite: 1,2 metros de distancia máxima de alimentación. Si el sensor del extrusor no detecta nada después de ese metro y pico, salta el aviso.
Si tu impresora carga un solo carrete directo al extrusor, el diagnóstico es distinto y lo tienes en la guía de carga directa de filamento. Y si alguna palabra de este apartado te suena rara, el glosario de impresión 3D las tiene todas.
El aviso dice dónde se paró, no qué se ha roto
Los mensajes parecen crípticos y no lo son. Cada uno nombra el punto donde el plástico dejó de aparecer.
En el AMS de Bambu van por etapas: no se pudo sacar el filamento del AMS, no se pudo meter en el extrusor, no se pudo extruir. En el AMS lite cambian las palabras y aparece uno más, el de no saber de qué canal viene el filamento que ya hay en el cabezal.
Prusa hace lo mismo con otro vocabulario. Sus errores de unidad multimaterial se llaman por el sensor: FINDA no se activó, la carga al extrusor falló. FINDA es el detector que vigila la salida de la unidad, así que ese error significa que el filamento ni siquiera salió de ahí.
Dos fabricantes, dos jergas y una sola idea: cada aviso lleva el nombre del sensor que dejó de ver plástico.
| Lo que dice el aviso | Dónde se paró | Qué mirar primero |
|---|---|---|
| No sale del alimentador | En su canal | Bobina enredada |
| No llega al extrusor | En el tubo | Restos de otro canal |
| Llega pero no extruye | En la boquilla | Atasco de boquilla |
| No consigo retirarlo | En el cabezal | Punta deformada |
Esa tabla no arregla nada por sí sola, pero ordena la búsqueda. Es la diferencia entre abrir un canal y abrirlos los cuatro.
Cuándo un AMS atascado no es culpa del alimentador
Antes de desmontar nada conviene saber de qué lado está el fallo. Hay una prueba corta, y los dos fabricantes la recomiendan por escrito.
Bambu la mete dentro de su guía de fallos de carga: prueba a imprimir con un carrete externo, alimentando el extrusor directamente. Prusa la pone como condición previa, y es más tajante: no se diagnostica una unidad multimaterial si la impresora base no imprime perfectamente con el filamento metido a mano.
Se hace así:
- Descarga el filamento del alimentador y carga un carrete suelto por la entrada directa o el puerto externo de tu máquina.
- Imprime una pieza pequeña, de diez minutos, con ese carrete.
- Mira el resultado antes de tocar ninguna otra cosa.
Si la pieza sale bien, el alimentador es el sospechoso y las secciones siguientes van de eso. Si falla igual que antes, deja el alimentador en paz: lo atascado es la boquilla o el extrusor, y ahí manda la guía de limpieza y lubricación.
Los enredos de la bobina, la causa más tonta
El enredo es lo que menos suena a avería y lo que más impresiones para. Basta con que una vuelta del carrete se cuele por debajo de otra y el alimentador tira de un nudo.
Bambu lo dice sin rodeos: los nudos aparecen cuando el filamento se cambia de forma descuidada. Su guía da dos salidas según la gravedad.
Para deshacerlo con la impresora parada:
- Localiza el punto del enredo con el dedo.
- Sujétalo y gira la bobina al revés para aflojar la tensión.
- Saca el nudo por el lado, estira ese tramo y vuelve a montar la bobina.
Para salir del paso a mitad de impresión, sin cancelarla, en máquinas que avisan cuando se acaba el filamento:
- Corta el filamento a la entrada del alimentador sujetando el tramo enredado con la otra mano, porque salta hacia atrás en cuanto se suelta la tensión.
- Pulsa continuar y deja que la máquina gaste lo que queda dentro.
- Cuando avise de que se acabó el filamento, mete el tramo nuevo y reanuda.
Queda un punto que se salta casi todo el mundo: el sentido en que va montada la bobina. FlashForge avisa, para la AD5X, de que las bobinas se colocan siguiendo el dibujo del manual.
Puestas al revés, se pierde el rebobinado automático. Bambu pide lo mismo al reinstalar una bobina en el AMS lite, en el sentido de avance del filamento.
La punta del filamento decide el color siguiente
Al cambiar de color, la máquina retira un filamento y mete el siguiente. La punta con la que sale el primero decide si el segundo entra limpio o se queda a medias.
Prusa lo explica con una precisión que vale para cualquier marca: la punta tiene que quedar afilada, sin bola y sin hilo colgando. Y da la lectura, que es lo verdaderamente útil.
Con un hilo largo colgando, el filamento se retiró demasiado caliente. Con la punta roma y engordada, demasiado frío. La temperatura de retirada sale de la del material, y tienes qué temperatura pide cada uno en su propia guía.
Para corregirlo desde el programa, PrusaSlicer tiene los movimientos de enfriado en los ajustes de filamento: dos o tres pasadas de vaivén antes de retirar mejoran la punta, a cambio de un poco más de tiempo de impresión. Ese hilo que cuelga es pariente cercano del stringing y sus soluciones.
Prusa añade un detalle que se pasa por alto: los últimos 40 cm de cada filamento no deben llevar marcas de dientes, o los engranajes ya no agarran. Si ese tramo viene mordido, se corta y se tira.
Y aquí llega lo que ninguna guía genérica cuenta, porque la forma de la punta la decide el manual de tu sistema de carga. En mi taller conviven dos máquinas que piden cosas opuestas.
En la AD5X, con alimentador IFS, la punta entra plana. El bisel se engancha en el sensor de detección del canal, y la wiki de FlashForge manda cortar la parte doblada del extremo antes de insertarla.
En la Ender 3 V3, de carga directa, pasa lo contrario: el corte en diagonal es el que enhebra sin pelearse. Y Bambu recomienda el bisel incluso con AMS. Tres respuestas distintas para la misma pregunta.
Un trozo roto en un canal bloquea a los demás
Este es el fallo que más despista, porque el canal que da el aviso no es el que tiene el problema.
Bambu lo documenta en el AMS lite: cuando el filamento llega a partirse justo a la salida del concentrador, ese trozo tapona el paso y ya no puede salir el de otro canal. Estás imprimiendo con el canal 3, el resto roto es del 1 y el mensaje te habla del 3.
En el AMS grande ocurre lo mismo dentro del tubo, con un resto suelto que bloquea al siguiente. Y FlashForge describe el caso en la AD5X con su arreglo: restos en el canal, que se sacan retirando el tubo guía de ese canal en el conjunto de cuatro en uno.
Cuando sospeches de esto:
- Descarga los cuatro canales y fíjate en si alguno no termina de salir.
- Abre el concentrador siguiendo el manual y busca el trozo con unas pinzas.
- Repasa el filamento que has sacado: si viene mordido, corta esa parte antes de volver a meterlo.
Los filamentos quebradizos son los que más se parten ahí dentro. Por eso conviene saber qué materiales admite tu alimentador, y de eso va la sección siguiente.
No todo filamento entra en un alimentador
Hay atascos que no vienen de la máquina, sino de un carrete que ese alimentador no admite. Las listas están publicadas, aunque casi nadie las mire antes de comprar.
Bambu lo detalla para el AMS lite. Fuera los flexibles y el PVA que absorbe humedad; fuera los cargados con fibra de otras marcas, que se parten dentro del canal o lo dañan. Sus propios PLA-CF y PETG-CF sí pasan. Para todo lo demás, carrete externo.
Con el TPU pone número, y esto es lo más concreto que vas a encontrar sobre el tema:
| Filamento | ¿Por el AMS lite? | Alternativa |
|---|---|---|
| TPU 55D o 77D | Sí | — |
| TPU 95A, 85A, 80A | No | Carrete externo |
| Fibra de terceros | No | Carrete externo |
| PVA que absorbe | No | Carrete externo |
Si las letras de la dureza te suenan a chino, están explicadas en la guía del TPU y los flexibles.
Hasta la bobina cuenta. El AMS lite admite bobinas de 40 a 68 mm de ancho y de 53 a 58 mm de diámetro interior. Fuera de esas medidas roza, y el roce acaba en un aviso de carga.
Esas cifras son de Bambu y valen para sus sistemas. El tuyo tendrá su propia lista, con otras medidas y otros materiales vetados: búscala en el manual antes de comprar un carrete raro, no después del atasco.
Cinco minutos antes de una impresión larga
Una impresión a varios colores de doce horas se juega en los cinco minutos de antes. Este es el repaso que evita casi todo lo de arriba.
Ninguno de esos cinco pasos necesita herramientas ni desmontar nada. Los cuatro primeros se hacen mientras la cama calienta.
Un alimentador de varios carretes multiplica los sitios donde algo puede pararse, y a cambio te deja imprimir en cuatro colores sin estar delante. El trato sale a cuenta si dedicas cinco minutos a la parte que depende de ti.
¿Cuál de tus canales da más guerra? Prueba a mover ese carrete a otro canal y mira si el fallo se va con él.
Mini-FAQ
¿Se puede salvar una impresión si el filamento se enreda a mitad?
Sí, y es el procedimiento que publica Bambu. Corta el filamento a la entrada sujetándolo, pulsa continuar, deja que la máquina gaste lo que queda dentro y recarga cuando avise de que se ha terminado. La pieza sigue donde estaba.
¿Por qué falla siempre el mismo canal?
Casi siempre por el rodillo que mide cuánto filamento pasa. Si al mover el filamento a mano un canal ofrece bastante más resistencia que los otros, ese es.
La prueba que lo confirma es cruzada: pon ese carrete en otro canal. Si el fallo se va con el carrete, es el filamento; si se queda en el canal, es el canal.
¿Da igual la marca del filamento?
Para imprimir, no; para que el sistema lo reconozca solo, tampoco. Los carretes de Bambu llevan etiqueta RFID en las dos caras y el AMS lee tipo y color sin ayuda. Con carretes de otras marcas funciona igual, pero el tipo y el color los declaras tú en la pantalla o en la aplicación.
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