Glosario de impresión 3D: 50 términos que debes conocer

Entrar en la impresión 3D se parece a aterrizar en un país cuyo idioma no dominas: en cada foro y cada vídeo la gente suelta "z-offset", "retracción" o "warping" como si fueran evidentes, y tú asientes sin tenerlo del todo claro. Este glosario de impresión 3D reúne los 50 términos que de verdad vas a oír una y otra vez, explicados en lenguaje llano y con el matiz que solo se aprende imprimiendo.

No intentes memorizarlo de una sentada; no funciona así. La idea es que lo tengas a mano y vuelvas cuando una palabra rara te frene a mitad de un manual, un tutorial o el propio laminador. Está ordenado por bloques para que encuentres rápido lo que buscas: hardware, software y laminado, materiales, ajustes de impresión y defectos comunes.

Cómo aprovechar este glosario de impresión 3D

Si estás empezando, no necesitas dominar los 50 términos antes de tu primera pieza. Lee por encima el bloque de hardware para ubicarte, y usa el resto como diccionario cuando te tropieces con un concepto. La mayoría de conceptos "cuajan" el día que ves el problema real delante: entenderás el warping mucho mejor cuando una esquina se te despegue de la cama que leyéndolo aquí. Guarda esta página y vuelve sin prisa.

Hardware: las piezas de la impresora

  • Fabricación aditiva: el nombre técnico de crear objetos añadiendo material capa a capa, en vez de arrancarlo de un bloque (fabricación sustractiva, como el fresado) o inyectarlo en un molde. Toda impresora 3D es, por definición, una máquina aditiva.
  • FDM (modelado por deposición fundida): tecnología que funde un filamento de plástico y lo va depositando capa a capa siguiendo el recorrido del cabezal. Es la más extendida en impresoras domésticas por precio y sencillez.
  • SLA (estereolitografía): tecnología que solidifica resina líquida con luz ultravioleta, capa a capa. Alcanza un nivel de detalle muy superior al FDM, a cambio de un proceso más delicado y con más limpieza.
  • Extrusor: el mecanismo que empuja el filamento hacia el hotend. Puede ser Bowden (el motor va lejos de la boquilla y empuja el filamento por un tubo) o directo (el motor va montado justo sobre el cabezal, lo que mejora el control con flexibles).
  • Hotend: el conjunto que calienta y funde el filamento justo antes de que salga por la boquilla. Reúne el bloque calefactor, el termistor y el heatbreak.
  • Boquilla (nozzle): la pieza metálica con un orificio diminuto por donde sale el plástico fundido. El diámetro estándar es 0,4 mm; los de 0,6 u 0,8 mm imprimen más rápido y los de 0,2 mm dan más detalle.
  • Heatbreak (garganta): el tubo estrecho que separa la zona caliente de la fría. Su trabajo es cortar el ascenso del calor para que el filamento no se reblandezca antes de tiempo y atasque el cabezal.
  • Cama caliente (heated bed): la superficie de impresión que se calienta para que la primera capa se pegue bien y para frenar el warping. Es casi imprescindible con ABS o PETG y muy útil incluso con PLA.
  • Termistor: el sensor que mide la temperatura de la boquilla o de la cama en tiempo real, para que el firmware la mantenga estable dentro de un margen mínimo.
  • Ventilador de capa (part cooling fan): enfría el plástico recién depositado. Es decisivo para voladizos, puentes y detalles finos; con PLA suele ir al 100 %, mientras que con ABS conviene reducirlo para evitar grietas entre capas.
  • Eje Z: el eje vertical de la impresora. Cada capa nueva implica un pequeño ascenso por este eje; su precisión define lo limpio que queda el apilado de capas.
  • Superficie de impresión: la placa sobre la que se imprime (vidrio, PEI liso o texturizado, chapa flexible magnética, etc.). El material de la superficie influye mucho en la adhesión y en lo fácil que sea despegar la pieza al final.
  • Nivelación automática (ABL): un sensor que mapea la altura real de la cama en varios puntos y compensa por software sus imperfecciones, de modo que la primera capa salga uniforme sin ajustar tornillos a mano.

Software y laminado (slicer)

  • STL: el formato de archivo 3D más habitual. Describe la superficie de un modelo con una malla de triángulos, sin color ni unidades definidas, lo que a veces obliga a reescalar al importarlo.
  • G-code: el lenguaje de instrucciones que ejecuta la impresora línea por línea: a dónde moverse, a qué temperatura, a qué velocidad y cuánto extruir. Es lo que realmente "lee" la máquina.
  • Slicer (laminador): el programa que traduce un modelo 3D a G-code, "rebanándolo" en capas horizontales y calculando cada trazo. Los más usados son Cura, PrusaSlicer, OrcaSlicer y Bambu Studio.
  • Altura de capa: el grosor de cada capa, normalmente entre 0,12 y 0,28 mm. Cuanto más fina, más detalle y superficies más suaves, pero también más tiempo de impresión; 0,2 mm es el equilibrio habitual.
  • Relleno (infill): el patrón interno que rellena la pieza parcialmente para ahorrar material y tiempo sin sacrificar demasiada resistencia. Se expresa en porcentaje: un 15-20 % basta para piezas decorativas y un 40 % o más para piezas que soportan esfuerzo.
  • Perímetros o paredes: las líneas de contorno macizo que envuelven el relleno. Definen el acabado exterior y, en la práctica, aportan más resistencia que subir el relleno; pasar de 2 a 3 o 4 paredes suele notarse mucho.
  • Capas sólidas superiores e inferiores (top/bottom): las capas macizas que cierran la pieza por arriba y por abajo. Si son pocas, el relleno "se transparenta" y quedan huecos en la superficie superior.
  • Velocidad de impresión: lo rápido que se mueve el cabezal mientras extruye, en mm/s. Las impresoras clásicas rondan los 40-60 mm/s; las CoreXY modernas con compensación de vibraciones alcanzan 200 mm/s o más sin perder calidad.
  • Soportes: estructuras temporales que el laminador genera para sostener voladizos y partes que, de otro modo, se imprimirían en el aire. Se retiran al terminar y dejan una superficie algo más basta que hay que repasar.
  • Brim (falda de borde): unas líneas extra pegadas al contorno de la base, en contacto con la cama, que amplían el área de agarre. Muy útil en piezas con poca superficie de apoyo o propensas a despegarse por las esquinas.
  • Raft (balsa): una base de varias capas impresa debajo de la pieza, a modo de colchón. Ayuda en superficies difíciles o cuando el contacto con la cama es mínimo, aunque gasta material y alarga el trabajo.
  • Skirt (contorno de purga): una o varias líneas trazadas alrededor de la pieza sin tocarla, al arrancar la impresión. Sirven para cebar la boquilla y comprobar que el flujo sale limpio antes de empezar de verdad.
  • Torre de purga (prime tower): una columna que se imprime junto a la pieza para limpiar la boquilla del color o material anterior en impresiones multicolor o multimaterial, evitando que se mezclen.

Materiales y filamentos

  • PLA (ácido poliláctico): el filamento de referencia para empezar. Derivado de materias vegetales, es fácil de imprimir, tolerante y no exige ventilación especial; a cambio, aguanta mal el calor (una pieza puede deformarse dentro de un coche al sol).
  • PETG: más tenaz y resistente al impacto que el PLA, con buena tolerancia a la humedad y a la intemperie. Imprime bien pero es algo más quisquilloso: tiende a formar hilos y a pegarse en exceso a la cama si te pasas de temperatura.
  • ABS: plástico resistente al calor y a los golpes, muy usado en piezas técnicas. Su contrapartida es que se deforma con facilidad (warping) y desprende humos molestos, por lo que pide cama caliente, recinto cerrado y buena ventilación.
  • TPU: filamento flexible, de tacto gomoso, ideal para fundas, juntas, ruedas o amortiguadores. Se imprime mejor despacio y, casi siempre, con extrusor directo, porque en un sistema Bowden tiende a pandearse.
  • Nylon (PA): material técnico de gran resistencia al desgaste y a la fatiga, muy usado en piezas funcionales. Absorbe humedad del aire con avidez, así que hay que secarlo antes de imprimir o burbujeará y saldrá débil.
  • Resina fotopolimérica: líquido que endurece al recibir luz ultravioleta, empleado en impresoras SLA/DLP/LCD para piezas de altísimo detalle como miniaturas o modelos dentales. Requiere lavado y curado posteriores.
  • Filamento higroscópico: el que absorbe humedad ambiental (nylon, PETG, TPU y, en menor medida, el PLA). Un filamento húmedo chisporrotea, forma hilos y pierde resistencia; guardarlo con desecante o secarlo antes evita el problema.
  • Diámetro de filamento: el grosor del hilo. El estándar hoy es 1,75 mm, aunque todavía existe el de 2,85 mm. Debe coincidir con lo que tengas configurado en el laminador o el flujo saldrá descuadrado.

Ajustes de impresión

  • Temperatura de boquilla: la temperatura a la que fundes el filamento, y cambia según el material. Como orientación: PLA 190-220 °C, PETG 230-250 °C, ABS 230-250 °C y TPU 220-235 °C. Cada bobina tiene su rango óptimo, que conviene afinar con una torre de temperatura.
  • Temperatura de cama: el calor de la superficie, clave para la adhesión de la primera capa. Orientativamente: PLA 50-60 °C, PETG 70-85 °C y ABS 90-110 °C. Con ABS, además, ayuda mucho un recinto cerrado que mantenga el ambiente templado.
  • Flujo (flow rate): el porcentaje que ajusta cuánto material extruye la máquina respecto a lo calculado. Subirlo o bajarlo unos puntos corrige piezas con exceso o falta de plástico sin tocar el resto de la configuración.
  • Retracción: el gesto de tirar del filamento hacia atrás antes de un desplazamiento sin extruir, para que la boquilla no gotee y no deje hilos. La distancia típica ronda 0,5-2 mm en extrusor directo y 3-6 mm en sistemas Bowden.
  • E-steps (pasos de extrusión): la calibración que indica al firmware cuántos pasos del motor equivalen a un milímetro de filamento extruido. Ajustarla bien es la base para que el flujo sea fiable; se comprueba midiendo cuánto filamento entra realmente.
  • Z-offset: el ajuste fino de la distancia entre la boquilla y la cama en la primera capa. Si es demasiado alto, la pieza no agarra; si es demasiado bajo, la boquilla aplasta el plástico e incluso puede rayar la superficie.
  • Velocidad de retracción: lo rápido que se recoge el filamento, habitualmente entre 25 y 45 mm/s. Muy lenta deja hilos; excesiva puede desgastar el filamento o provocar atascos, sobre todo con materiales blandos.
  • Adhesión de primera capa: lo bien que se pega la pieza a la cama al arrancar. Es la base de casi todo: depende de la nivelación, el z-offset, la temperatura de cama y una primera capa impresa despacio.
  • Patrón de relleno: la geometría interna que rellena la pieza (rejilla, triángulos, panal, giroide, líneas…). El giroide reparte bien la resistencia en todas direcciones; la rejilla es rápida; cada patrón equilibra a su manera fuerza, peso y tiempo.

Para pasar de la teoría a la práctica y ajustar estos parámetros paso a paso, echa un vistazo a nuestra guía de ajustes básicos del slicer y a la tabla de temperaturas por material.

Defectos comunes

  • Warping (alabeo): las esquinas de la pieza se levantan de la cama porque el plástico se contrae al enfriarse de forma desigual. Es el defecto clásico del ABS y se combate con cama caliente, brim y, sobre todo, un recinto cerrado.
  • Stringing (telarañas): finos hilos de plástico entre zonas de la pieza, causados por retracción insuficiente, temperatura demasiado alta o filamento húmedo. Secar el material y afinar la retracción suele resolverlo.
  • Pie de elefante (elephant foot): la primera capa queda más ancha que el resto, como aplastada, por exceso de presión de la boquilla o un z-offset demasiado bajo. Bajar un poco la temperatura de cama y afinar el z-offset lo corrige.
  • Capas desplazadas (layer shifting): una desalineación brusca entre capas, como si la pieza se hubiera "cortado" y desplazado. Casi siempre son correas flojas, poleas sueltas o una velocidad excesiva para la mecánica de la máquina.
  • Subextrusión (under-extrusion): sale menos material del debido y aparecen huecos, líneas finas o capas incompletas. Puede deberse a boquilla parcialmente obstruida, temperatura baja, flujo mal calibrado o filamento que no avanza bien.
  • Sobreextrusión (over-extrusion): sale más material del necesario, con bultos, rebabas y pérdida de precisión en las medidas. Se ataja bajando el flujo o revisando la calibración de los e-steps.
  • Delaminación: las capas no se adhieren bien entre sí y la pieza se parte con facilidad siguiendo las líneas de capa. Suele indicar temperatura de boquilla demasiado baja o un ventilador de capa demasiado agresivo.
  • Curling (bordes enroscados): aristas y voladizos que se curvan hacia arriba porque el plástico se enfría antes de asentarse. Bajar un poco la temperatura y mejorar el enfriamiento de capa ayuda a controlarlo.

Advertencias de seguridad: la boquilla y la cama caliente trabajan a temperaturas capaces de causar quemaduras serias al instante; deja enfriar la máquina antes de manipularla y no la dejes sin vigilancia durante impresiones largas. Si imprimes ABS (o nylon), hazlo en un espacio bien ventilado, ya que liberan humos que conviene no respirar de forma continuada. Con resina, usa siempre guantes de nitrilo y protección ocular, evita todo contacto con la piel y trabaja en un lugar aireado. Y ten presente que el alcohol isopropílico (para lavar piezas de resina) y la acetona (para postprocesar ABS) son líquidos muy inflamables: manéjalos lejos de llamas, chispas o fuentes de calor y guárdalos bien cerrados.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el término más importante para un principiante?

Probablemente "altura de capa" y "temperatura de boquilla", porque son los dos ajustes que más rápido cambian la calidad de una impresión y los primeros que conviene entender antes de tocar el resto del laminador. Con esos dos bien puestos ya evitas buena parte de los fallos típicos.

¿Por qué hay tantos términos en inglés en la impresión 3D?

Porque las tecnologías, los laminadores y las comunidades más grandes nacieron en entornos de habla inglesa, y muchos términos técnicos ("infill", "stringing", "brim") se quedaron sin traducir en el uso diario, incluso en foros y tutoriales en español. Conocer las dos formas te ahorra confusiones.

¿Necesito saber los 50 términos para empezar a imprimir?

No. Con entender boquilla, altura de capa, relleno, soportes, adhesión de primera capa y las temperaturas básicas del material que uses ya puedes lanzar tus primeras piezas. El resto lo irás incorporando de forma natural, según te topes con cada problema concreto.

¿Dónde puedo ver ejemplos visuales de estos defectos?

En nuestra guía sobre ajustes del slicer y en los artículos específicos de solución de problemas encontrarás fotos comparativas de warping, stringing y otros defectos, junto con la causa probable y cómo corregir cada uno.

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