Ajustes básicos del slicer para principiantes (Cura)
Por John David · escrito y revisado a mano

Bajaste un modelo que te encantó, lo abriste en Cura y te encontraste con un panel repleto de números que, por ahora, no te dicen nada. Es la barrera de entrada más habitual en la impresión 3D, y casi nunca es culpa de la impresora: es el slicer.
Tranquilo, porque no hace falta que domines los doscientos parámetros que tienes delante. Con un puñado de ajustes bien entendidos pasas de pulsar "laminar" y cruzar los dedos a saber qué va a salir de la boquilla.
Y una cosa por delante, porque cambia cómo conviene leer esta guía: lo que se explica aquí no es de Cura, es del laminado. La altura de capa, las paredes, el relleno o la retracción hacen lo mismo en cualquier programa; cambian de nombre y de menú, no de efecto.
Cura sirve de ejemplo porque es donde empieza casi todo el mundo, pero si tu máquina es una Bambu Lab usarás Bambu Studio, si es una Prusa usarás PrusaSlicer, y en cualquier otra el que hoy tiene mejores perfiles de fábrica es OrcaSlicer. Lo que aprendas en este panel se muda contigo al que te toque.
En esta guía vamos parámetro por parámetro, pero solo los que de verdad mueven la aguja cuando estás empezando: qué hace cada uno, cómo se nota en la pieza terminada y con qué valor de arranque puedes empezar para no quemar filamento en pruebas a ciegas.
Qué es un slicer y para qué sirve
Un slicer (aquí, Cura) es el programa que coge tu archivo 3D (normalmente un STL o un OBJ) y lo rebana en cientos —a veces miles— de láminas horizontales finísimas. Para cada capa escribe una lista de instrucciones de movimiento, temperatura y caudal de material que la máquina sí sabe leer: el G-code.
Aquí va a salir mucho vocabulario. Si alguna palabra te frena, el vocabulario básico del sitio la despacha en una línea y sigues.
Dicho de otro modo, tu impresora no tiene ni idea de qué es una figura en 3D. El slicer es el traductor entre "esto es un dragón" y "mueve el cabezal hasta aquí, calienta a esta temperatura, empuja esta cantidad de filamento y repite". Todo lo que ajustes en Cura acaba convertido en ese texto.
Cómo agregar tu impresora en Cura
- Abre Cura y ve a Configuración > Impresora > Agregar impresora.
- Si tu marca está en la lista (Creality, Prusa, Anycubic, Elegoo, Bambu Lab, etc.), elige el modelo exacto: Cura carga solo el volumen de impresión, el diámetro de boquilla y otros valores base ya afinados para esa máquina.
- Si no aparece, usa "Agregar impresora no listada / personalizada" e introduce a mano el tamaño de la cama, la altura máxima y el diámetro de boquilla (casi siempre 0,4 mm).
- Comprueba el diámetro del filamento (habitualmente 1,75 mm) en la pestaña de material. Un dato mal puesto aquí desajusta todo el caudal.
Ese perfil hace algo más que ahorrarte medidas, y más vale saberlo ya: cada ajuste tiene dos valores por defecto y manda el segundo. Primero el que Cura trae de serie; encima, el del perfil de tu impresora, que lo pisa.
Un ejemplo real, medido en los repositorios oficiales: la posición de la costura viene en "esquina más afilada" en el Cura de serie, pero el perfil de Creality la manda atrás y el de Elegoo, atrás y a la izquierda.
De ahí sale una queja muy repetida en los foros —"la costura siempre me cae por el mismo sitio"— que no es una avería: es el perfil haciendo su trabajo.
Ajustes de Cura para principiantes que sí importan
Estos son los parámetros que cambian de verdad el resultado. Si tocas solo estos y dejas el resto en el perfil por defecto, ya tienes el 90% del trabajo hecho.
Altura de capa: calidad frente a velocidad
Es el grosor de cada rebanada horizontal. Cuanto más fina, más capas, más detalle y más horas de máquina; cuanto más gruesa, antes termina pero se ven más las líneas de capa. Es el clásico compromiso entre acabado y tiempo, y conviene elegirlo pensando en para qué es la pieza:
- 0,1 mm: alta calidad, ideal para figuras con detalle fino. Prepárate para esperar.
- 0,2 mm: el punto dulce para nueve de cada diez piezas, funcionales o decorativas. Empieza aquí.
- 0,28-0,3 mm: prototipos y piezas de andar por casa donde el acabado da igual.
Un apunte útil: no bajes de la mitad del diámetro de boquilla ni te acerques demasiado a él. Con la boquilla estándar de 0,4 mm, el terreno cómodo arranca en 0,1 mm y llega hasta 0,3 mm.
Paredes o perímetros
Son los contornos sólidos que forman el "cascarón" vertical de la pieza, y aportan más resistencia real que subir el relleno. Cura viene de fábrica con 2 paredes (0,8 mm), y con eso ya tienes rigidez y estanqueidad para la mayoría de proyectos.
Nosotros recomendamos subirlo a 3, y conviene que sepas que eso es una preferencia nuestra y no "lo normal": es el retoque que más resistencia devuelve por lo poco que cuesta en tiempo.
Las piezas que van a sufrir (ganchos, soportes, cosas que se atornillan o se tensan) agradecen 3 o 4. Cada pared extra suma material y minutos, así que tampoco las subas "por si acaso".
Capas superiores e inferiores: las tapas
Son las capas sólidas que tapan la pieza por debajo y por encima, las "tapas" del dibujo de antes. Casi nadie las mira, y son las culpables de que una cara superior salga con hoyuelos y agujeritos en vez de lisa. Ese defecto tiene nombre: pillowing.
Aquí Cura esconde una trampa que conviene conocer. No le pides un número de capas: le pides un grosor, 0,8 mm de serie. Y como divide ese grosor entre la altura de capa, el mismo ajuste son 4 capas si imprimes a 0,2 mm y 8 si bajas a 0,1 mm.
Cambiar la altura de capa te mueve las tapas sin que tú las toques. Con 4 o 5 capas arriba vas servido para casi todo. Y si ves hoyuelos, sube el grosor antes que el relleno: lo que falla es que la tapa no tiene sobre qué apoyarse.
Relleno: porcentaje y patrón
El relleno es la estructura interna que ocupa el hueco entre las paredes. No hace falta que las piezas sean macizas; de hecho casi nunca conviene.
- 10-15%: objetos decorativos, prototipos, figuras que no cargan peso.
- 20-25%: el arranque razonable para casi todo lo que imprimas a diario.
- 40% o más: piezas funcionales que aguantan esfuerzo o impactos.
En cuanto al patrón, Cura trae "grid" (rejilla) de serie y con eso vas sobrado al principio: buen reparto de resistencia en varias direcciones y tiempos sensatos.
El giroide es una alternativa muy sólida, con resistencia pareja en todas direcciones, y es el que traen de fábrica los perfiles de calidad de PrusaSlicer.
El cúbico también va bien, pero acuérdate de lo de antes: no es el de fábrica de ningún programa. Si un tutorial te lo presenta como "lo normal", es la preferencia de quien lo escribió. Cualquiera de los tres es una elección correcta; no pierdas tiempo obsesionándote con esto todavía.
Temperaturas
Cada material trae un rango recomendado por el fabricante, normalmente impreso en la etiqueta del rollo, y ese dato manda siempre sobre cualquier tabla genérica. Como punto de partida:
| Material | Temperatura de boquilla | Temperatura de cama |
|---|---|---|
| PLA | de 190 a 220 °C | de 50 a 60 °C |
| PETG | de 230 a 250 °C | de 70 a 85 °C |
| ABS | de 230 a 250 °C | de 95 a 110 °C |
| TPU | de 210 a 230 °C | de 30 a 60 °C |
Dentro de cada rango, si las capas pegan mal, sube unos grados en la boquilla; si aparecen hilos o esquinas "derretidas", baja. Cuando quieras afinar al detalle por marca y color, tienes la tabla completa en la guía dedicada a las temperaturas.
Advertencia de seguridad: la boquilla y la cama caliente alcanzan temperaturas que causan quemaduras serias en una fracción de segundo. No las toques durante la impresión ni justo después: espera a que enfríen.
Materiales como el ABS (y en menor medida el ASA) liberan humos y partículas que no conviene respirar de forma prolongada, así que imprímelos en un espacio bien ventilado o con un recinto cerrado y filtrado, y mantén la zona lejos de niños y mascotas.
Velocidad de impresión
En una FDM de gama de entrada, 40-60 mm/s es un rango tranquilo para empezar. Ir más rápido exige una máquina bien calibrada, buena adherencia y, muchas veces, mejor mecánica (correas tensadas, poleas en buen estado).
Eso sí, no leas ese 40-60 como "lo que debería poner tu perfil". Una Prusa MINI imprime a 40 mm/s de fábrica, y los perfiles rápidos oficiales de MK4S, XL y CORE One, si llevan boquilla de alto caudal, hacen los perímetros a 250 mm/s.
Entre las dos hay un factor de seis y ninguna está mal: cada una es la correcta para su máquina. Si abres tu perfil y ves 200, no has encontrado un error.
Mi consejo cuando arrancas, entonces, no es "pon 50": es no tocar este valor. Deja el que trae el perfil "Normal" de tu impresora y preocúpate de la velocidad cuando ya domines lo demás.
Retracción
Cuando el cabezal termina un tramo y tiene que desplazarse sin depositar material, "retrae" el filamento hacia atrás; así evita el goteo y esos pelillos que quedan tendidos de una pieza a otra. Aquí mandan dos números: cuánto recoge el extrusor (la distancia de retracción) y con qué rapidez lo recoge.
Como referencia de distancia, un extrusor directo suele necesitar poco (en torno a 0,5-2 mm) y uno tipo Bowden bastante más (3-7 mm).
La velocidad es otra historia y no admite un número recomendado: con la definición que trae Cura de serie se retrae a 25 mm/s, y una Prusa MINI de fábrica lo hace a 70, casi el triple. Sácala de tu perfil y calibra desde ahí.
Por suerte, los perfiles que Cura trae para tu modelo ya parten de valores decentes: solo tendrás que retocarlos si aparecen hilos ("stringing").
Soportes: cuándo y cómo
Los soportes son estructuras temporales que Cura genera bajo las zonas del modelo que "flotan" en el aire, para que el plástico no tenga que imprimirse sobre el vacío.
- Actívalos cuando el modelo tenga voladizos que superen unos 45-50 grados respecto a la vertical: por debajo de ese ángulo, la propia capa anterior sostiene a la siguiente.
- El patrón "zigzag" es fácil de arrancar y sobra para la mayoría de casos.
- Activa la "interfaz de soporte" si quieres una cara de contacto más limpia donde el soporte tocaba la pieza, a cambio de algo más de tiempo y material.
- Retíralos con cuidado usando alicates de corte o una espátula, y protégete los ojos: el plástico cortado salta y deja bordes afilados.
Ahora, ese 45° es un promedio del hobby y no una constante física. En la documentación de Prusa esa cifra se abre a una horquilla de 45 a 60 grados «depending on your nozzle diameter and settings», y sus máquinas con refrigeración de 360° (MK4S, CORE One) llegan a 75 sin poner un solo soporte.
Y al revés: montando una de 0,25, ese techo se queda por debajo de los 45.
Así que imprime una vez una pieza de prueba de voladizos con tu máquina y tu filamento. El número que salga de ahí es el único que te sirve, y te ahorra soportes en la mitad de las piezas.
Adherencia a la placa: skirt, brim y raft
- Skirt (falda): un contorno alrededor del modelo, sin tocarlo. Su papel es limpiar de restos la boquilla y dejarte ver que el filamento fluye como debe antes de que arranque la pieza de verdad.
- Brim (borde): unas líneas que abrazan el contorno de la base, tocándola. Amplían el área que apoya sobre la placa; ideal cuando el modelo es alto, estrecho o apenas se sujeta.
- Raft (balsa): una base completa impresa debajo de toda la pieza. Da la máxima adherencia a costa de material, de minutos y de una cara inferior bastante más basta.
Elegir entre los tres tiene más matices de los que caben aquí —cuándo el brim estorba al despegar la pieza, cuándo el raft es tirar material— y los desglosamos en la guía de cuándo usar brim, raft o falda. Y si el problema sigue ahí con los tres, no es de adherencia extra: es de primera capa.
Enfriamiento
Al plástico recién depositado lo cuaja el ventilador de pieza, el llamado part cooling fan. Con PLA lo normal es dejarlo al 100% en cuanto termina la primera capa: esa primera va con el ventilador parado o casi, porque enfriar de golpe lo que acaba de tocar la cama es el atajo más directo para que se despegue.
De ahí en adelante, ayuda a mantener detalles finos y voladizos limpios.
Con PETG y, sobre todo, ABS conviene lo contrario: el PETG se mueve entre el 30 y el 50%, y el ABS se queda en 0-20 —a menudo apagado del todo—, porque enfriar de más deja las capas mal soldadas entre sí: aparece la delaminación y la pieza se abre por las esquinas.
Perfiles: borrador, normal y fino
Cura trae perfiles predefinidos que combinan varios de estos ajustes de una sola vez, para que no tengas que montarlos a mano:
- Borrador (Draft): capa alta (0,2-0,3 mm) y más velocidad. Para pruebas rápidas o piezas donde el acabado no importa.
- Normal: el término medio, con 0,2 mm de capa. Déjalo puesto por defecto mientras aprendes.
- Fino (Fine): capa baja (0,1-0,12 mm), mucho más tiempo y mejor acabado visual. Guárdalo para piezas de exhibición.
No te saltes la vista previa por capas
Antes de darle a imprimir, pásate a la pestaña de vista previa y arrastra el control deslizante capa a capa. Ahí ves por dónde se moverá el cabezal, dónde ha metido soportes, si el relleno tiene sentido y si el tiempo estimado cuadra con lo que esperas.
Es la revisión más barata que existe: te ahorra filamento, horas de máquina y disgustos, porque cazas el error en la pantalla y no cuando ya lleva dos horas fallando sobre la cama.
Valores de arranque razonables
Si no sabes por dónde empezar, este juego de valores rinde bien en casi cualquier FDM de entrada con PLA:
- Altura de capa: 0,2 mm
- Paredes: 3 (Cura trae 2; subirla es recomendación nuestra)
- Tapas: 0,8 mm de grosor arriba y abajo, que a 0,2 mm son 4 capas
- Relleno: 20%, giroide o la rejilla que ya trae tu perfil
- Boquilla: 200-205 °C, cama: 50-60 °C
- Velocidad: la del perfil "Normal" de tu impresora
- Adherencia: skirt de serie; brim cuando el modelo sea alto y de base pequeña
Imprime algo con estos valores, observa el resultado y cambia solo un parámetro cada vez. Así aprendes qué hace cada ajuste de verdad, en lugar de tocar cinco cosas y no saber cuál fue la que arregló (o rompió) la pieza.
Cuándo dejar de ajustar a ojo y empezar a medir
Los ajustes de arriba se afinan mirando la pieza y corrigiendo poco a poco. El paso siguiente es otro: calibrar con piezas de prueba que se miden, en vez de decidir a ojo.
Y ahí Cura se queda corto en 2026, porque no incluye un menú propio de pruebas: tienes que tirar de generadores externos (como Teaching Tech) o bajarte los STL de Thingiverse o Printables.
OrcaSlicer, en cambio, las trae montadas en una barra de menú: genera la pieza de prueba y su G-code al momento, sin descargar nada. De ahí que mucha gente que empieza con Cura acabe abriéndolo.
Qué medir y en qué orden lo cubren dos guías de este sitio, así que aquí no se repite: la secuencia de calibración y el caudal máximo en mm³/s, el test de flujo con su fórmula y los valores de Pressure Advance por firmware.
Hay un segundo aviso, y depende de tu máquina — que es justo por lo que se cuela. En Marlin, el Pressure Advance exige tener Linear Advance activado en el firmware (M900), y no todas las impresoras lo traen puesto.
En una Bambu es al contrario: hay que dejar sin marcar la casilla «Flow calibration» antes de lanzar la prueba.
Preguntas frecuentes
¿Cambia mucho la calidad si uso 0,2 mm en vez de 0,1 mm?
Se nota sobre todo en las curvas y en las caras inclinadas, donde con 0,2 mm las líneas de capa quedan más marcadas. Pero en piezas funcionales sin pretensiones estéticas la diferencia práctica es mínima y rara vez compensa duplicar el tiempo de impresión.
¿Por qué no se me pega la primera capa aunque uso los ajustes por defecto?
Casi siempre es un problema físico, no del slicer: nivelación de la cama, distancia boquilla-cama incorrecta o una superficie con restos de grasa (basta con haberla tocado con los dedos). El brim y unos grados más en la cama ayudan, pero no sustituyen una buena nivelación y una placa limpia.
¿Necesito soportes si mi modelo no tiene partes que floten en el aire?
No. Si todo el modelo apoya sobre capas anteriores y sus voladizos son moderados (por debajo de unos 45 grados en una máquina de entrada; bastante más en una con refrigeración de 360°), imprímelo sin soportes y te ahorras tiempo, material y trabajo de posprocesado.
¿Puedo usar el mismo perfil de Cura para PLA y PETG?
No directamente. Cada material pide su propia temperatura de boquilla y cama, y suele necesitar ajustes distintos de enfriamiento y retracción. Cura te deja guardar perfiles separados por material, así que crea uno para cada uno y no tendrás que reconfigurar todo cada vez.
Créditos de imágenes
La foto de los discos de relleno es de otro autor y se usa bajo licencia libre. Gracias por publicarla así.
- Discos impresos con distintos porcentajes de relleno — Creative Tools en Flickr, vía Openverse, CC BY 2.0.
Los diagramas que ilustran esta guía están hechos aquí, en wiiki-3d.com.
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