Ajustes basicos del slicer para principiantes (Cura)
Bajaste un modelo que te encantó, lo abriste en Cura y te encontraste con un panel repleto de números que, por ahora, no te dicen nada. Es la barrera de entrada más habitual en la impresión 3D, y casi nunca es culpa de la impresora: es el slicer. La buena noticia es que no necesitas dominar los doscientos parámetros que ves. Con un puñado de ajustes Cura principiantes bien entendidos vas a pasar de pulsar "laminar" y cruzar los dedos a saber exactamente qué va a salir de la boquilla.
En esta guía vamos parámetro por parámetro, pero solo los que de verdad mueven la aguja cuando estás empezando: qué hace cada uno, cómo se nota en la pieza terminada y con qué valor de arranque puedes empezar para no quemar filamento en pruebas a ciegas.
Qué es un slicer y para qué sirve
Un slicer (aquí, Cura) es el programa que coge tu archivo 3D (normalmente un STL o un OBJ) y lo rebana en cientos o miles de capas horizontales muy finas. Para cada capa escribe una lista de instrucciones de movimiento, temperatura y caudal de material que la máquina sí sabe leer: el G-code.
Dicho de otro modo, tu impresora no tiene ni idea de qué es una figura en 3D. El slicer es el traductor entre "esto es un dragón" y "mueve el cabezal hasta aquí, calienta a esta temperatura, empuja esta cantidad de filamento y repite". Todo lo que ajustes en Cura acaba convertido en ese texto.
Cómo agregar tu impresora en Cura
- Abre Cura y ve a Configuración > Impresora > Agregar impresora.
- Si tu marca está en la lista (Creality, Prusa, Anycubic, Elegoo, Bambu Lab, etc.), elige el modelo exacto: Cura carga solo el volumen de impresión, el diámetro de boquilla y otros valores base ya afinados para esa máquina.
- Si no aparece, usa "Agregar impresora no listada / personalizada" e introduce a mano el tamaño de la cama, la altura máxima y el diámetro de boquilla (casi siempre 0,4 mm).
- Comprueba el diámetro del filamento (habitualmente 1,75 mm) en la pestaña de material. Un dato mal puesto aquí desajusta todo el caudal.
Ajustes de Cura para principiantes que sí importan
Estos son los parámetros que cambian de verdad el resultado. Si tocas solo estos y dejas el resto en el perfil por defecto, ya tienes el 90% del trabajo hecho.
Altura de capa: calidad frente a velocidad
Es el grosor de cada rebanada horizontal. Cuanto más fina, más capas, más detalle y más horas de máquina; cuanto más gruesa, antes termina pero se ven más las líneas de capa. Es el clásico compromiso entre acabado y tiempo, y conviene elegirlo pensando en para qué es la pieza:
- 0,1 mm: alta calidad, ideal para figuras con detalle fino. Prepárate para esperar.
- 0,2 mm: el punto dulce para el 90% de las piezas funcionales y decorativas. Empieza aquí.
- 0,28-0,3 mm: prototipos y piezas de andar por casa donde el acabado da igual.
Un apunte útil: no bajes de la mitad del diámetro de boquilla ni te acerques demasiado a él. Con una boquilla de 0,4 mm, moverte entre 0,1 y 0,3 mm es terreno seguro.
Paredes o perímetros
Son los contornos sólidos que forman el "cascarón" vertical de la pieza, y aportan más resistencia real que subir el relleno. Con 2 o 3 paredes tienes de sobra rigidez y estanqueidad para la mayoría de proyectos. Las piezas que van a sufrir (ganchos, soportes, cosas que se atornillan o se tensan) agradecen 3 o 4. Ten en cuenta que cada pared extra suma material y tiempo, así que no las subas "por si acaso".
Relleno: porcentaje y patrón
El relleno es la estructura interna que ocupa el hueco entre las paredes. No hace falta que las piezas sean macizas; de hecho casi nunca conviene.
- 10-15%: objetos decorativos, prototipos, figuras que no cargan peso.
- 20-25%: el arranque razonable para casi todo lo que imprimas a diario.
- 40% o más: piezas funcionales que aguantan esfuerzo o impactos.
En cuanto al patrón, con "grid" (rejilla) o "cúbico" vas sobrado al principio: buen reparto de resistencia en varias direcciones y tiempos sensatos. El giroide es una alternativa muy sólida, con resistencia pareja en todas direcciones, y se ha vuelto una opción muy popular por su buen equilibrio. Cualquiera de los tres es una elección correcta; no pierdas tiempo obsesionándote con esto todavía.
Temperaturas
Cada material trae un rango recomendado por el fabricante, normalmente impreso en la etiqueta del rollo, y ese dato manda siempre sobre cualquier tabla genérica. Como punto de partida:
| Material | Temperatura de boquilla | Temperatura de cama |
|---|---|---|
| PLA | 190-210 °C | 50-60 °C |
| PETG | 230-250 °C | 70-80 °C |
| ABS | 230-250 °C | 90-110 °C |
| TPU | 210-230 °C | 30-50 °C |
Dentro de cada rango, si ves poca adherencia entre capas sube unos grados la boquilla; si ves demasiados hilos o esquinas "derretidas", baja. Cuando quieras afinar al detalle por marca y color, tienes una tabla completa en el artículo enlazado más abajo, en "Sigue aprendiendo".
Advertencia de seguridad: la boquilla y la cama caliente alcanzan temperaturas que causan quemaduras serias en una fracción de segundo. No las toques durante la impresión ni justo después: espera a que enfríen. Materiales como el ABS (y en menor medida el ASA) liberan humos y partículas que no conviene respirar de forma prolongada, así que imprímelos en un espacio bien ventilado o con un recinto cerrado y filtrado, y mantén la zona lejos de niños y mascotas.
Velocidad de impresión
En una FDM de gama de entrada, 40-60 mm/s es un rango tranquilo para empezar. Ir más rápido exige una máquina bien calibrada, buena adherencia y, muchas veces, mejor mecánica (correas tensadas, poleas en buen estado). Mi consejo cuando arrancas: no toques este valor. Deja el que trae el perfil "Normal" de tu impresora y preocúpate de la velocidad cuando ya domines lo demás.
Retracción
Cuando el cabezal termina un tramo y tiene que desplazarse sin depositar material, "retrae" el filamento hacia atrás para que no gotee y no deje hilos finos entre piezas. Los dos valores clave son la distancia de retracción (cuánto se retira el filamento) y la velocidad de retracción. Como referencia, un extrusor directo suele necesitar poca distancia (en torno a 0,5-2 mm) y uno tipo Bowden bastante más (unos 4-7 mm), con velocidades típicas de 25-45 mm/s. La buena noticia es que los perfiles de Cura para tu modelo ya vienen con valores decentes: solo tendrás que retocarlos si aparecen hilos ("stringing").
Soportes: cuándo y cómo
Los soportes son estructuras temporales que Cura genera bajo las zonas del modelo que "flotan" en el aire, para que el plástico no tenga que imprimirse sobre el vacío.
- Actívalos cuando el modelo tenga voladizos que superen unos 45-50 grados respecto a la vertical: por debajo de ese ángulo, la propia capa anterior sostiene a la siguiente.
- El patrón "zigzag" es fácil de arrancar y sobra para la mayoría de casos.
- Activa la "interfaz de soporte" si quieres una cara de contacto más limpia donde el soporte tocaba la pieza, a cambio de algo más de tiempo y material.
- Retíralos con cuidado usando alicates de corte o una espátula, y protégete los ojos: el plástico cortado salta y deja bordes afilados.
Adherencia a la placa: skirt, brim y raft
- Skirt (falda): un contorno alrededor del modelo, sin tocarlo. Sirve para purgar la boquilla y comprobar que el filamento sale bien antes de que empiece la pieza de verdad.
- Brim (borde): unas líneas pegadas al contorno de la base del modelo. Amplían la superficie en contacto con la cama; ideal para piezas altas y estrechas o con poca base.
- Raft (balsa): una base completa impresa debajo de toda la pieza. Da la máxima adherencia, pero gasta más material y tiempo y deja la cara inferior más basta.
Si aún así la primera capa se te resiste, dedicamos una guía entera a ese tema en la sección de enlaces del final.
Enfriamiento
El ventilador de capa (part cooling fan) solidifica el plástico recién depositado. Con PLA lo normal es dejarlo prácticamente al 100% desde las primeras capas: ayuda a mantener detalles finos y voladizos limpios. Con PETG y, sobre todo, ABS conviene lo contrario: bajarlo bastante (o incluso apagarlo en las primeras capas del ABS), porque un enfriamiento excesivo debilita la unión entre capas y provoca delaminación y piezas que se abren por las esquinas.
Perfiles: borrador, normal y fino
Cura trae perfiles predefinidos que combinan varios de estos ajustes de una sola vez, para que no tengas que montarlos a mano:
- Borrador (Draft): capa alta (0,2-0,3 mm) y más velocidad. Para pruebas rápidas o piezas donde el acabado no importa.
- Normal: el término medio, capa de 0,2 mm. Es el que deberías usar por defecto mientras aprendes.
- Fino (Fine): capa baja (0,1-0,12 mm), mucho más tiempo y mejor acabado visual. Guárdalo para piezas de exhibición.
No te saltes la vista previa por capas
Antes de darle a imprimir, pásate a la pestaña de vista previa y arrastra el control deslizante capa a capa. Ahí ves por dónde se moverá el cabezal, dónde ha metido soportes, si el relleno tiene sentido y si el tiempo estimado cuadra con lo que esperas. Es la revisión más barata que existe: te ahorra filamento, horas de máquina y disgustos, porque cazas el error en la pantalla y no cuando ya lleva dos horas fallando sobre la cama.
Valores de arranque razonables
Si no sabes por dónde empezar, esta combinación funciona bien en la mayoría de impresoras FDM de entrada con PLA:
- Altura de capa: 0,2 mm
- Paredes: 3
- Relleno: 20%, patrón cúbico o giroide
- Boquilla: 200-205 °C, cama: 55-60 °C
- Velocidad: la del perfil "Normal" de tu impresora
- Adherencia: skirt por defecto, brim si la pieza es alta y estrecha
Imprime algo con estos valores, observa el resultado y cambia solo un parámetro cada vez. Así aprendes qué hace cada ajuste de verdad, en lugar de tocar cinco cosas y no saber cuál fue la que arregló (o rompió) la pieza.
Preguntas frecuentes
¿Cambia mucho la calidad si uso 0,2 mm en vez de 0,1 mm?
Se nota, sobre todo en curvas y superficies inclinadas, donde con 0,2 mm las líneas de capa quedan más marcadas. Pero en piezas funcionales sin pretensiones estéticas la diferencia práctica es mínima y rara vez compensa duplicar el tiempo de impresión.
¿Por qué mi primera capa no se pega aunque uso los ajustes por defecto?
Casi siempre es un problema físico, no del slicer: nivelación de la cama, distancia boquilla-cama incorrecta o una superficie con restos de grasa (basta con haberla tocado con los dedos). El brim y subir un poco la temperatura de cama ayudan, pero no sustituyen una buena nivelación y una placa limpia.
¿Necesito soportes si mi modelo no tiene partes que floten en el aire?
No. Si todo el modelo apoya sobre capas anteriores y sus voladizos son moderados (por debajo de unos 45 grados), imprímelo sin soportes y te ahorras tiempo, material y trabajo de posprocesado.
¿Puedo usar el mismo perfil de Cura para PLA y PETG?
No directamente. Cada material pide su propia temperatura de boquilla y cama, y suele necesitar ajustes distintos de enfriamiento y retracción. Cura te deja guardar perfiles separados por material, así que crea uno para cada uno y no tendrás que reconfigurar todo cada vez.
Comentarios
Publicar un comentario