Cómo calibrar la retracción y eliminar los hilos (stringing)

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Test de dos torres impresas con hilos finos entre ellas dejados por los movimientos de viaje
Cada viaje entre las dos torres deja un hilo si la retracción se queda corta. Menos hilos, mejor ajuste.

Esos hilos finos que quedan colgando entre una pieza y otra, o entre las torres de una figura, tienen nombre y tienen arreglo: se llaman stringing y, nueve de cada diez veces, se resuelven tocando un solo grupo de parámetros.

Si tu máquina va dejando telarañas de plástico por toda la pieza, aprender a calibrar retracción impresión 3D es seguramente el ajuste que más mejora vas a notar por el tiempo que le dediques.

En esta guía vas a ver qué hace de verdad la retracción, qué dos valores conviene tocar primero, cómo montar un test sencillo con dos torres y que otros factores (temperatura, humedad del filamento, velocidad de desplazamiento) pueden estar arruinando el resultado aunque la retracción este perfectamente puesta.

Qué es la retracción y por qué aparece el stringing

Mientras imprime, el cabezal no está extruyendo todo el rato. Cada vez que termina un contorno y tiene que saltar a otro punto de la pieza sin dejar material por el camino, ese salto se llama desplazamiento o travel move.

El detalle importante es que el plástico fundido dentro del hotend sigue bajo presión: si el extrusor no hace nada, ese plástico rezuma por la boquilla mientras el cabezal cruza de un punto a otro.

La retracción es la respuesta a ese problema. Justo antes de cada desplazamiento, el extrusor recoge el filamento una distancia concreta hacia atrás y suelta la presión que se había acumulado dentro del hotend.

Al llegar al nuevo punto, vuelve a empujar el filamento (lo que se conoce como de retracción o prime) y retoma la extrusión. Con la retracción bien ajustada, ese goteo desaparece, y con el desaparecen los hilos que unen zonas separadas de la pieza.

Cuando la retracción se queda corta, sigue saliendo plástico durante el viaje y se forman los hilos. Cuando te pasas, aparecen otros problemas: atascos, chasquidos del extrusor saltando pasos, o falta de material al reanudar la extrusión (esa subextrusión puntual que deja un hueco al empezar la siguiente línea).

La retracción quita presión Sin retraer gotea al viajar Retrayendo viaja en seco Por eso el valor depende de TU extrusor
La clave está en que parar el motor no es lo mismo que parar la extrusión. El filamento sólido actúa como un émbolo y deja el material fundido comprimido; aunque el engranaje se detenga, esa presión sigue empujando y la boquilla gotea. La retracción no "chupa" el plástico hacia dentro: lo que hace es abrir un hueco que descomprime la cámara.

Los dos parámetros clave: distancia y velocidad

Toda la calibración gira en torno a dos números que configuras en tu slicer (Cura, PrusaSlicer, Bambu Studio, OrcaSlicer, el que uses):

  • Distancia de retracción (retraction distance): cuantos milímetros de filamento se retiran antes de cada desplazamiento. Es, con diferencia, el valor que más manda sobre el stringing.
  • Velocidad de retracción (retraction speed): a que ritmo se retira y se vuelve a empujar ese filamento, en mm/s. Si es demasiado alta puede hacer ruido, marcar o deshilachar el filamento contra el engranaje del extrusor y hacer que este pierda agarre; si es demasiado baja, no llega a aliviar la presión a tiempo.

Valores típicos según el tipo de extrusor

El tipo de extrusor de tu impresora marca el orden de magnitud de estos números, porque cambia la distancia física que hay entre el engranaje de arrastre y la punta de la boquilla.

Tipo de extrusorDistancia de retracciónVelocidad de retracción
Bowden (motor separado del hotend, con tubo largo)3 - 7 mmLa de tu perfil de fábrica
Directo (motor montado sobre el hotend)0,5 - 2 mmLa de tu perfil de fábrica

La velocidad es la única casilla de esta tabla sin rango, y es a propósito. Los valores de fábrica se separan demasiado como para que exista un número del sitio: Cura arranca en 25 mm/s y la Prusa MINI viene con 70.

Es un factor de casi tres, y las dos configuraciones son correctas para su máquina. Coge el valor que ya trae tu perfil y muévelo desde ahí, solo si la distancia no bastó.

⚠️ Ojo con esto: más retracción no es mejor: pasarte de distancia mete aire en el fundido y provoca atascos y huecos al reanudar la extrusión. Sube de 0.5 en 0.5 mm y detente en el primer resultado limpio.

En un extrusor bowden hay varios centímetros de tubo entre el engranaje y el hotend, así que el filamento tiene cierta elasticidad y hay que retraer más para que el efecto llegue de verdad hasta la punta.

En un extrusor directo, con el motor pegado al hotend, basta un recorrido mínimo para liberar la presión; retraer de más solo te suma riesgo de atascos y de desgaste del filamento.

Coge estos rangos como punto de salida y no como receta cerrada: cada trío de impresora, hotend y filamento tiene su óptimo, y por eso el test que viene a continuación es imprescindible.

Pressure Advance: el ajuste de firmware que reduce cuánta retracción necesitas

Antes de subir la distancia de retracción a ciegas, conviene calibrar el Pressure Advance (así se llama en Klipper y en OrcaSlicer) o su equivalente Linear Advance en Marlin.

Lo que hace es pedirle al firmware que adelante o atrase el caudal cada vez que el cabezal cambia de ritmo, de forma que la presión acumulada en la cámara de fusión no deje bultos en las esquinas ni gotas al salir de un tramo rápido.

Un valor bien afinado elimina buena parte del rezumado que, de otro modo, intentarías tapar a base de más retracción.

Valores de partida reales

  • Klipper (parámetro pressure_advance, en segundos): 0.02-0.05 con PLA, 0.04-0.08 con PETG y 0.08-0.15 con TPU. Se calibra con TUNING_TOWER, usando FACTOR=.005 en direct drive y FACTOR=.020 en Bowden.
  • Marlin (aquí el comando es M900 K y su unidad no se puede intercambiar con la de Klipper): en directo con PLA, de 0.0 a 0.15; en Bowden con PLA, de 0.4 a 0.8; en directo con PETG, de 0.2 a 0.4. La línea se añade (p. ej. M900 K0.08) al final del G-code de inicio.

En OrcaSlicer no hace falta escribir comandos: el menú Calibration > Pressure Advance genera la prueba.

El método Pattern es el más preciso; con el método Tower el valor crece 0.002 por milímetro de altura si el extrusor es direct drive, y 0.02 si es Bowden. Señalas la altura a la que las esquinas salen más nítidas y multiplicas por ese paso.

El orden importa: la retracción va casi al final

OrcaSlicer recomienda este recorrido: Temperatura, después Velocidad Volumétrica Máxima, luego Pressure Advance, a continuación Flujo y, la última de todas, Retracción.

Ajustar la retracción antes de tener temperatura y flujo correctos es perseguir un blanco móvil, porque esos dos parámetros cambian cuánto material rezuma. Con Pressure Advance y flujo ya resueltos, la retracción se convierte en un retoque pequeño, no en el remedio principal.

Como referencia práctica, la documentación de Klipper señala que, con un Pressure Advance bien puesto, no hace falta retocar la retracción; eso sí, aconseja dejar una retracción corta (~0.75 mm en directo) únicamente para frenar el goteo. La guía de Ellis sugiere empezar en 0.5 mm a 35 mm/s en direct drive y mantenerse por debajo de 1 mm.

Cómo calibrar la retracción en impresión 3D con un test de dos torres

El método más practico y visual es el test de las dos torres (o postes). Puedes descargarlo ya hecho desde cualquier repositorio de modelos gratuitos o generarlo tu mismo en un editor 3D básico en un par de minutos.

  1. Consigue o crea un modelo con dos columnas finas separadas unos 20-30 mm, de unos 30-40 mm de alto. Cuanto más separadas estén, más evidente será el stringing si lo hay.
  2. Configura la impresión en un solo material y color, sin soporte, con la temperatura propia de tu filamento.
  3. Imprime una primera pasada con la retracción en el valor por defecto de tu slicer (o en el valor típico de tu extrusor según la tabla anterior).
  4. Mira el resultado: si hay hilos abundantes entre las torres, sube la distancia de retracción de 0,5 en 0,5 mm (directo) o de 1 en 1 mm (bowden) y vuelve a imprimir.
  5. Repite hasta que los hilos se vayan o queden en un residuo mínimo, fácil de retirar. Para esa limpieza final, lo más seguro es una pistola de calor a baja potencia pasada por encima a distancia, o retirarlos a mano con cuidado; evita acercar mecheros o llamas abiertas al plástico, porque es inflamable y puedes deformar o quemar la pieza.
  6. Con la distancia ya afinada, retoca un poco la velocidad de retracción solo si notas ruido excesivo del extrusor o fallos al reanudar la extrusión.
El primero que sale limpio, no el mayor 1 mm muchos 3 mm dos finos 5 mm limpio Pasarse deja huecos al reanudar
Cambia una sola variable entre pasada y pasada, y que sea la distancia. Es tentador subir también la velocidad de retracción a la vez, pero entonces no sabrás cuál de las dos arregló el problema. La velocidad se toca después, y solo si el extrusor hace ruido o falla al reanudar.

Muchos slicers modernos ya traen una plantilla de "torre de retracción" o "stringing test" en su biblioteca de calibración; tirar de ella te ahorra diseñar el modelo desde cero.

La temperatura también provoca stringing

Antes de subir la retracción al máximo, revisa la temperatura del hotend. Un filamento demasiado caliente se vuelve más líquido de lo necesario y gotea con facilidad, retraigas lo que retraigas. Es muy habitual que imprimir 5-10 grados por debajo de lo que trae el perfil por defecto reduzca el stringing de forma clara sin tocar nada más.

Si después de calibrar la retracción siguen apareciendo hilos, baja la temperatura de 5 en 5 grados sin salirte del rango que recomiende el fabricante del filamento y repite el test de torres. Ahí es donde encuentras la pareja temperatura-retracción que funciona en tu máquina concreta.

La humedad del filamento: la causa que casi nadie revisa

Un filamento que ha absorbido humedad del ambiente (algo común en PETG, TPU, PLA guardado sin bolsa hermética y, sobre todo, en nylon) genera stringing, burbujas y pequeños chasquidos o vapor en la boquilla que ninguna calibración de retracción arregla del todo.

El motivo no es mecánico sino físico: el agua que lleva dentro hierve de golpe en cuanto cruza el hotend caliente.

  • Si el stringing aparece de forma irregular, con chasquidos o vapor visible cerca de la boquilla, sospecha de la humedad antes que de la retracción.
  • Mete las bobinas en cajas herméticas junto a gel de sílice, o usa un deshumidificador dedicado.
  • Si crees que un rollo está húmedo, sécalo en un secador de filamento, o en un deshidratador de alimentos, a la temperatura que marque el fabricante y unas cuantas horas antes de volver a imprimir.

Combing y velocidad de desplazamiento: los ajustes de remate

Aparte de la retracción, cuatro opciones del slicer ayudan a bajar el stringing:

  • Combing (peinado): hace que el cabezal, al moverse dentro del perímetro de la pieza, evite cruzar por encima de zonas ya impresas y viaje por el relleno interior, reduciendo la necesidad de retraer en cada salto corto. Suele bajar el número total de retracciones.
  • Velocidad de desplazamiento (travel speed): cuanto más rápido se mueve el cabezal durante un salto, menos tiempo tiene el plástico para gotear. Valores de 120-180 mm/s son habituales; si tu impresora vibra o pierde pasos a esas velocidades, baja el valor hasta que trabaje limpia.
  • Wipe: un pequeño barrido de la boquilla al retraer que limpia el resto de material.
  • Z-hop: útil para no golpear la pieza, pero úsalo con cuidado porque a veces empeora el stringing.

No pierdas de vista las precauciones de seguridad básicas mientras haces estas pruebas: el hotend y la cama caliente pueden superar los 200 y los 60 grados respectivamente, así que no los toques con la impresión en marcha.

Si trabajas con ABS, hazlo en un espacio bien ventilado por los humos que desprende. Y si usas alcohol isopropílico para limpiar la boquilla, recuerda que es inflamable: mantenlo lejos de cualquier fuente de calor y de la propia impresora encendida.

Elige por dónde cae la gota Sin peinado cruza el hueco Con peinado lo rodea No evita que gotee: evita que se vea
El peinado no reduce el goteo: cambia dónde cae. El laminador alarga un poco el recorrido para no cruzar nunca por encima del vacío, así que el material que se escape aterriza sobre superficie ya impresa en lugar de quedarse tendido en el aire. Es el remate que se activa al final, cuando la retracción y la temperatura ya están afinadas.

Método ordenado de calibración

Para no perderte entre tantas variables, sigue siempre este orden:

  1. Comprueba primero el flujo y los E-steps del extrusor: calibrar la retracción sobre un extrusor mal calibrado en flujo da resultados poco fiables.
  2. Ajusta la temperatura al mínimo que aun de buena adhesión entre capas.
  3. Asegúrate de que el filamento esté seco, sobre todo si es PETG, TPU o nylon.
  4. Calibra el Pressure Advance (Linear Advance en Marlin) antes de tocar la retracción: quita el rezumado que si no intentarías tapar retrayendo más.
  5. Imprime el test de dos torres variando solo la distancia de retracción hasta minimizar los hilos.
  6. Afina la velocidad de retracción hasta quitar ruidos y fallos de extrusión.
  7. Activa el combing y ajusta la velocidad de desplazamiento como último toque.

Siguiendo este orden te ahorras el error más común: poner la retracción a tope para disimular algo que venía en realidad de la temperatura o del filamento húmedo; a la larga eso solo muele el hilo y maltrata el extrusor.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi impresora bowden necesita tanta más retracción que una de extrusor directo?

Porque en el bowden hay varios centímetros de tubo entre el engranaje del extrusor y el hotend, y el filamento tiene cierta elasticidad dentro de ese tramo. Hace falta retraer bastante más para que el efecto llegue de verdad a la punta de la boquilla y alivie la presión.

¿Puedo poner una retracción muy alta para asegurarme de eliminar todo el stringing?

No es buena idea. Una retracción excesiva desgasta el filamento contra el engranaje, favorece atascos, mete ruido y provoca fallos de extrusión al reanudar. Es mejor subir en pasos pequeños hasta dar con el valor mínimo que elimina los hilos.

¿La retracción soluciona el stringing aunque el filamento esté húmedo?

Solo en parte. La humedad hace que el agua absorbida se evapore de golpe en el hotend, generando goteo y burbujas que ninguna calibración de retracción elimina del todo. Si el filamento está húmedo, lo primero es secarlo.

¿Con qué frecuencia debo repetir el test de retracción?

Siempre que cambies de marca o de tipo de filamento, y también si notas un cambio brusco en el stringing con un filamento que antes iba bien (señal de que ha cogido humedad). No hace falta repetirlo con cada bobina del mismo material mientras el comportamiento se mantenga estable.

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