Cómo secar filamento húmedo (y que no se vuelva a mojar)
Por John David · escrito y revisado a mano
Llevas días peleándote con hilos, burbujas y piezas que se descascarillan al apretarlas, y has tocado ya media docena de ajustes. Para: no es tu impresora, es tu filamento, que lleva semanas bebiendo humedad del aire.
Si ese es tu caso, al terminar vas a saber si de verdad toca secar filamento y cómo hacerlo sin estropear la bobina:
- Una prueba de 10 segundos para confirmar si tu filamento está húmedo.
- Temperaturas y tiempos por material, con la tabla del fabricante detrás.
- Un sistema de almacenaje para no tener que secarlo nunca más.
Respuesta rápida: calor suave y horas contadas. Vale un secador de bobinas, un deshidratador o el horno de casa; cada material a lo suyo —el PLA entre 45 y 50 °C, el PETG entre 55 y 65— y de cuatro a seis horas.
Pasarse de grados o de tiempo estropea tanto como quedarse corto. Y al sacarla, directa a una caja hermética con sílica: si vuelve al estante, en dos semanas estás igual.
Cómo saber si tu filamento está húmedo
El plástico de tu bobina es higroscópico: absorbe agua del aire sin que lo veas. Cuando ese filamento entra en el hotend a más de 200 °C, el agua hierve de golpe dentro de la boquilla. Y eso deja huellas muy concretas.
El orden en que aparecen no es el que parece. La documentación de Prusa coloca primero la mala calidad de la superficie y deja el chisporroteo para el final:
- Superficie del modelo fea, sin más — «la primera señal general».
- Hilos por todas partes.
- Capas que se despegan entre ellas.
- Burbujeo visible al salir el material.
- Humo al extruir.
Quien espera al ruido para sospechar ya ha tirado varias impresiones.
Dicho eso, el chasquido es el aviso que no admite discusión. Acércate mientras imprime: si oyes pequeños pop y ves salir algo de vapor, es agua hirviendo dentro de la boquilla. Ninguna calibración arregla eso.
El que más gente confunde son los hilos. Si tu impresora llevaba semanas limpia y de pronto todo sale con telarañas, antes de tocar la retracción revisa la humedad: casi nadie la mira primero. En la guía de stringing e hilos está el orden completo de diagnóstico.
Y la confirmación es la prueba del chasquido: corta un palmo de filamento y dóblalo con los dedos. El PLA sano se dobla un poco antes de romperse; el PLA húmedo y degradado se parte a la primera, con un chasquido seco y limpio. Diez segundos, cero herramientas.
Hay un cuarto aviso más silencioso: piezas que se rompen por las capas. El agua que hierve dentro del fundido deja microporos entre línea y línea, y esa unión débil se nota al primer apretón. Si tus piezas suenan a hueco y se descaman, apunta a la humedad.
¿Y si no es humedad?
Si el filamento pasa la prueba del chasquido y aun así ves defectos, el orden lógico es revisar temperatura y boquilla: una boquilla gastada o una temperatura pasada de rosca imitan varios de estos síntomas. La guía de temperaturas por material te da los rangos correctos para descartarlo rápido.
Por qué absorbe agua (y qué materiales sufren más)
Casi todos los plásticos de impresión son higroscópicos, pero no por igual. La molécula de agua se cuela entre las cadenas del polímero, y cuanto más polar es el material, más rápido bebe.
| Material | Cuánto absorbe | Tiempo al aire hasta dar problemas | Síntoma típico |
|---|---|---|---|
| PLA | Moderado | Semanas o meses | Se vuelve quebradizo |
| PETG | Alto | Varios días | Hilos y burbujas |
| ABS | Medio-bajo | Semanas | Burbujas leves |
| TPU | Muy alto | 1–2 días | Extrusión irregular |
| Nylon | Extremo | Horas | Piezas frágiles y espuma |
Fíjate en los dos extremos. El TPU flexible puede estropearse en un fin de semana destapado, y el nylon absorbe tanta agua en unas horas que imprime espuma en vez de plástico. El PETG aguanta algo más, pero es el que antes te avisa con hilos.
La humedad ambiente manda: en un taller costero, con el aire cargado casi todo el año, esos plazos se quedan muy cortos. En un piso seco de interior, se alargan.
Si quieres saber en qué escenario vives con datos y no a ojo, un higrómetro de 3 € dentro del armario de las bobinas te lo dice en un día. Por eso la solución no es secar una vez, sino guardar bien — eso viene al final.
Tres formas de secar filamento
Secar filamento es aplicar calor suave durante horas: suficiente para evaporar el agua, poco para no deformar nada. Estas son las tres vías reales, de la más casera a la más cómoda.
El horno de casa funciona, pero es el método con más letra pequeña. Los termostatos domésticos se mueven con facilidad 10 °C arriba y abajo de lo que marcan, así que mete un termómetro de cocina y confía en él, no en la rueda del horno.
Precalienta, comprueba la temperatura real y solo entonces mete la bobina. Si tu horno tiene ventilador, úsalo: reparte el calor y evita puntos calientes. Y apoya la bobina sobre una rejilla: la bandeja metálica coge bastante más temperatura que el aire que la rodea.
El secador de filamento es la compra que se amortiza sola si imprimes a menudo. Por 20–40 € tienes una caja calefactada donde la bobina gira y se seca mientras imprimes desde dentro: el filamento sale por un orificio directo al extrusor. Para TPU y nylon es casi obligatorio.
¿Y el deshidratador de alimentos? Es el truco favorito de la comunidad: potencia justa, temperatura estable y tamaño perfecto para una o dos bobinas si le quitas alguna bandeja. Si ya tienes uno en la cocina, no necesitas comprar nada. Un consejo de convivencia: ponlo en un cuarto ventilado, porque el aire que expulsa sale cargado de humedad.
Temperaturas y tiempos por material
Cada plástico tiene su punto. Pasarte de temperatura es peor que quedarte corto: un filamento recocido no se recupera, uno a medio secar solo necesita otra hora.
| Material | Temperatura | Tiempo | Nota |
|---|---|---|---|
| PLA | 45–50 °C | 4–6 h | No subas más: se ablanda a 60 °C |
| PETG | 55–65 °C | 4–6 h | El más agradecido de secar |
| ABS | 65–80 °C | 2–4 h | Rara vez lo necesita de verdad |
| TPU | 50–60 °C | 4–8 h | Sécalo antes de un trabajo largo |
| Nylon | Por debajo de 90 °C | Desde 4 h | Y de la caja seca no sale |
Esos son rangos de sitio, cómodos para empezar. Si tu bobina es de marca, la cifra que manda es la suya: Prusa publica su tabla y ahí el PLA va a 45 °C durante 6 h, el PETG a 55 °C en las mismas 6 horas y el TPU a 60 °C en 4 o 6.
Cuando el fabricante dice un número, ese gana.
Con el PLA la clave es la paciencia: temperatura baja y horas. Con el nylon, la disciplina: se seca largo y se imprime directamente desde una caja seca, porque en el rato que dura la impresión ya está absorbiendo otra vez.
Pasarse de horas también estropea
Casi todas las guías avisan de no pasarse de temperatura, y con razón. Muchas menos cuentan la otra mitad, que el fabricante da con el mismo peso: hay que ceñirse también a las horas recomendadas, para no sobresecar. El clásico «déjalo toda la noche por si acaso» va justo en contra de la fuente.
Tiene sentido si piensas en qué es secar. No estás quitando una suciedad que se va del todo: estás sacando agua de dentro del polímero con calor.
Pasadas las horas del fabricante ya no queda humedad que evaporar, pero el calor sigue actuando sobre el plástico. Seis horas de PLA a 45 °C es un secado; una noche entera a 45 °C es un tratamiento térmico que nadie pidió.
La regla práctica: pon un temporizador. Si al terminar el ciclo la prueba del chasquido sigue dando filamento quebradizo, dale otra tanda corta de una o dos horas en vez de alargar la primera.
destruiría tu bobina — «PLA: 150 °C». Esos 150 °C son la fila del PEI,
un polímero técnico que no se imprime en máquinas de gama de entrada. El PLA
funde en torno a los 175 °C: a 150 no lo secas, lo deshaces. Si una cifra de
secado te suena demasiado alta para el material, está mal copiada. Ve a la
tabla del fabricante antes de encender nada.
¿Cómo sabes que ya está seco? Vuelve a la prueba del chasquido y haz una torre de retracción o una pieza pequeña: si los hilos y las burbujas han desaparecido, listo. Si mejoran pero no desaparecen, dale una o dos horas más.
Guardarlo seco: que no vuelva a pasar
Secar está bien; no tener que secar está mejor. El objetivo es simple: que la bobina no llegue a ver más de un 20 % de humedad relativa a su alrededor.
El sistema que funciona, del más barato al más cómodo:
- Bolsa zip por bobina con 10–20 g de sílica dentro: céntimos por unidad y aísla cada bobina de las demás.
- Caja hermética con junta de goma (las de arroz de 10–12 litros van perfectas): caben 4–6 bobinas con 100 g de sílica repartida.
- Un higrómetro de 3–5 € metido en la caja: si marca menos de 20 %, olvídate; si sube de 30 %, toca regenerar la sílica.
- Caja seca con salida de filamento para TPU y nylon: se imprime sin sacar la bobina jamás.
- Bolsas de vacío con válvula para lo que no vayas a tocar en meses: sin aire no hay humedad que absorber, y una bobina precintada aguanta como recién abierta.
La sílica con indicador de color te avisa sola: naranja cuando está activa, verde oscuro (o rosa, según el tipo) cuando ya está saturada y toca regenerarla. Márcate un ritmo simple: mirar el higrómetro una vez al mes y regenerar la sílica un par de veces al año. El mantenimiento completo del sistema son diez minutos.
Un matiz de clima: si vives en zona húmeda o costera, trata el almacenaje como parte del hobby, no como un extra. Una bobina de 20 € estropeada paga varias cajas herméticas.
Nada de esto es teoría: es la diferencia entre pelearte con la impresora cada dos semanas y que el filamento simplemente funcione. Seca lo que tengas dando problemas y monta la caja esta misma semana.
Son diez minutos de montaje y unos pocos euros de sílica; la primera bobina de 20 € que salven ya los ha pagado. Y si después de un secado completo siguen saliendo hilos, entonces sí es otra cosa: el orden para ir descartándolas lo tienes en la guía de stringing.
Preguntas frecuentes
¿Sirve el arroz para secar filamento?
Poco y mal. El arroz absorbe algo de humedad, pero muchísimo menos que la sílica, y suelta polvo y almidón que no quieres cerca del extrusor. La sílica cuesta céntimos: no hay motivo para el arroz. Si hoy no tienes sílica a mano, mejor una caja bien cerrada a secas que una caja con arroz.
¿La sílica gel se reutiliza?
Sí, muchas veces. Extiéndela en una bandeja y métela al horno, pero mira antes qué sílica tienes. Para la de indicador de color —la que recomienda esta guía— el fabricante pide no pasar de 100 °C: por encima el indicador se descolora y pierdes justo lo que te avisaba.
Dale dos o tres horas, hasta que recupere su color original. La sílica sin indicador aguanta hasta 120 °C. Guárdala en bote cerrado hasta que la necesites. Las bolsitas de tela o Tyvek aguantan el horno tal cual; las carcasas de plástico rígido, ábrelas y regenera solo las perlas.
¿Cuánto aguanta una bobina abierta fuera de la caja?
Depende del material y de tu clima: el PLA aguanta semanas en un ambiente seco, el PETG unos días, y el TPU y el nylon apenas un fin de semana.
La regla práctica: si no vas a usar esa bobina esta semana, a la caja con sílica. Y si se te quedó fuera un mes entero, no la tires: un ciclo de secado la devuelve a la vida en una tarde.
Comentarios
Publicar un comentario