Brim, raft y falda: cuándo usar cada uno (y ninguno)
Por John David · escrito y revisado a mano
Se te ha levantado una esquina. O una pieza alta y estrecha acabó rodando por la cama a media impresión. Buscas la solución y todo el mundo te dice lo mismo: «ponle brim». Otros dicen raft. Y en tu laminador ves además algo llamado falda, que ni sabes para qué está.
Son tres cosas distintas que viven en el mismo menú y hacen tres trabajos que no se parecen en nada: solo una de ellas sujeta la pieza de verdad. Al terminar esta guía sabrás cuál poner en tu caso, con qué ancho, y por qué el ajuste que le funciona a otra persona no tiene por qué funcionarte a ti.
Respuesta rápida: la falda no toca la pieza y solo sirve para purgar la boquilla y ver cómo sale la primera capa. El brim se pega al borde de la pieza y es el que sujeta esquinas y bases pequeñas.
El raft va debajo de todo y se reserva para bases que no apoyan bien o camas irregulares. Con una base amplia y plana en PLA, no necesitas ninguno.
La falda no sujeta nada, y aun así la quieres puesta
La falda es una línea suelta que la impresora dibuja alrededor de la pieza antes de empezar. No la toca. No la sujeta. No mejora la adherencia ni un gramo.
Su trabajo es otro y lo hace muy bien. La documentación de Prusa lo resume en dos funciones: estabilizar el flujo de filamento por la boquilla y darte una verificación de la primera capa antes de que el fallo cueste horas.
La de Cura añade el matiz de por qué a veces conviene más de una vuelta, porque en piezas pequeñas una sola línea no llega a cebar bien el extrusor.
Esa segunda función es la que casi nadie aprovecha. Durante los treinta segundos que tarda en dibujarse tienes delante un informe completo de cómo va a ir la impresión:
- Línea cortada o transparente en algún tramo: la boquilla está demasiado lejos de la cama en esa zona.
- Línea que se despega sola al enfriarse, señal de superficie sucia o fría.
- Línea aplastada y con rebaba: la boquilla va demasiado baja y vas derecho al pie de elefante.
- Línea limpia y uniforme en toda la vuelta: puedes irte tranquilo.
En la definición base de Cura la falda viene con una vuelta a 3 mm de distancia de la pieza y tres capas de alto. Tres capas de alto no es capricho: así el hilo de la falda se recoge de una pieza y no se queda pegado en la cama en trocitos.
El brim es el que sujeta de verdad
El brim es un ala plana de una sola capa que nace pegada al borde de la pieza y se extiende hacia fuera. Al estar unido a ella, hace dos cosas a la vez: multiplica la superficie de contacto con la cama y sujeta físicamente el borde para que no se enrolle hacia arriba cuando el plástico contrae.
Por eso es la respuesta a dos problemas muy distintos que la gente confunde:
- Piezas altas y de base pequeña. Un soporte de móvil, una torre, una miniatura sobre una peana diminuta. El riesgo aquí es el vuelco, porque la boquilla golpea la pieza en cada pasada y, sin agarre suficiente, la tumba.
- Esquinas levantadas. Aquí el problema no es el agarre sino la contracción del material, que tira de las capas de abajo hacia arriba. Es el mismo mecanismo que desarrollamos en la guía del warping y la contracción del plástico, y el brim actúa de ancla mientras las capas bajas se estabilizan.
¿Y de cuánto lo pones? La base de conocimiento de Prusa aconseja no bajar de 3 mm cuando lo actives. Cura, en su definición base, trae 8 mm y 20 líneas. Entre esos dos números está la respuesta para casi todo:
| Situación | Ancho | Por qué |
|---|---|---|
| PLA, esquina justa | 3 mm | Refuerzo mínimo |
| ABS o PETG con esquinas largas | 5 mm | Contraen bastante |
| Pieza alta y estrecha | 5–8 mm | Antivuelco |
| Varias piezas diminutas | 5 mm | Se sujetan entre ellas |
Pasar de 10 mm rara vez arregla algo que no arreglara antes limpiar la cama. Lo que sí hace es comerse área de impresión y plástico, y dejarte un borde más largo que recortar.
Cómo se quita sin destrozar la pieza
Esto vale para materiales rígidos, que es donde vas a poner brim casi siempre: PLA, PETG, ABS. Quítalo en cuanto despegues la pieza de la cama, cuando el plástico todavía cede un poco.
Sujeta la pieza contra la mesa, mete la punta de un cúter de hoja nueva en la línea donde el ala se une a la base, con la hoja plana contra la pieza, y corta en dirección contraria a tu mano. Después tira del ala con los dedos y debería salir en una tira larga.
Queda bien cuando pasas el dedo por el canto de la base y no engancha. Si notas una rebaba, no insistas con la punta del cúter, que ahí es donde se hacen las muescas: lija ese canto con papel de grano 240 apoyado en plano.
Con TPU cambia el plan, porque el ala flexible se estira en vez de cortarse: tira despacio y en frío, y mejor no le pongas brim si puedes evitarlo.
Detrás de eso hay un motivo que va más allá del brim, y depende de tu superficie. Prusa recomienda la plancha texturizada para PETG y flexibles precisamente porque se pegan demasiado a la lisa. Sobre PEI liso, ponerle brim a uno de esos materiales es dar más superficie a un plástico que ya agarra de sobra.
El raft levanta la pieza, y eso tiene un precio
El raft es una plataforma completa de varias capas que la impresora fabrica primero, y encima de la cual imprime tu pieza. Tu modelo ya no toca la cama en ningún punto: apoya sobre plástico.
Eso resuelve situaciones que ni la falda ni el brim tocan. Cuando la base del modelo no es plana —una superficie curva, una pieza que apoya en cuatro puntitos—, no hay superficie que pegar, y el raft se la fabrica.
Cuando la cama está castigada, con un rayón o un desnivel que la nivelación no termina de compensar, el raft absorbe ese desnivel en sus propias capas.
El precio está en los números de fábrica de Cura, y conviene mirarlos antes de activarlo:
- Margen extra de 15 mm alrededor de la pieza. Una pieza de 3 cm pasa a ocupar 6 cm de cama.
- Hueco de aire de 0,3 mm entre el raft y la pieza, para poder separarlos después.
- Dos capas superiores completas más las capas de base, que es plástico y tiempo que no ves en la pieza final.
- La cara de abajo de tu modelo sale con la textura del raft, nunca lisa.
Ese último punto es el que más duele y el que nadie cuenta. Si la base de tu pieza va a la vista, el raft te la deja rugosa; y si encima llevaba medidas ajustadas, el hueco de aire cambia la altura efectiva de la primera capa.
Brim, raft o falda: la tabla que decide en diez segundos
Contra la duda de última hora antes de darle a laminar:
| Cómo es tu pieza | Qué poner | Motivo |
|---|---|---|
| Base ancha y plana, PLA | Falda | Solo purgas y compruebas |
| Esquinas largas, ABS o PETG | Brim 5 mm | Sujeta el borde que se levanta |
| Alta y de base pequeña | Brim 5–8 mm | Antivuelco |
| Base curva o de pocos apoyos | Raft | Le fabricas suelo |
| Cama con desnivel o rayada | Raft | Absorbe el desnivel |
| Base a la vista y medida justa | Falda o nada | Ni rebaba ni textura |
| TPU flexible | Falda | Contrae poco y ya agarra de sobra |
Léela así. El brim gana casi siempre que haya un problema real, y el raft solo cuando el problema está en la cama o en la forma de la base, nunca en el material.
Cuándo no poner ninguno de los tres
Hay un caso en el que la mejor opción es «ninguno», y va a contracorriente de lo que verás recomendado por ahí. Si tu pieza tiene una base amplia y plana, imprimes en PLA y la cama está limpia y bien nivelada, la falda y el brim no aportan nada que no tengas ya.
Ahí, poner brim por si acaso tiene coste:
- Un canto que hay que recortar y lijar en cada pieza.
- Riesgo de rebaba en una base que iba a salir perfecta.
- Plástico y minutos regalados en cada impresión de la tanda.
La excepción es la purga. Si tu impresora no hace una línea de purga propia al empezar, deja la falda puesta aunque no la necesites para agarrar: el primer centímetro de filamento sale irregular casi siempre, y es mejor que salga fuera de la pieza.
Muchas máquinas modernas ya imprimen esa línea sola en el borde de la cama, y en ese caso puedes prescindir hasta de la falda.
Si te encuentras poniendo brim a todo por costumbre, el problema probablemente no esté en el brim. Merece la pena repasar antes las causas de que una impresión no se pegue a la cama y dejar fina la primera capa, que es donde se decide esto de verdad.
Puse brim y la pieza se despegó igual
Casi nadie cuenta este caso y tiene una explicación concreta: puede que tu brim no esté tocando la pieza.
Los laminadores tienen un ajuste de hueco entre el brim y el modelo, pensado para que el ala salga después de un tirón. Y tienen otro ajuste, la compensación de pie de elefante, que encoge el contorno de la primera capa para corregir ese ensanchamiento típico de la base.
Qué corrige de verdad el pie de elefante
Vale la pena tener claro qué corrige, porque casi todo el mundo lo lee al revés: el pie de elefante no es falta de agarre, es agarre de sobra. La primera capa se aplasta contra la cama y sale más ancha que el resto de la pieza. Prusa lo compensa en el laminador con valores en torno a 0,2 mm.
La documentación de Prusa deja claro el orden en que se aplican: el hueco del brim se calcula después de la compensación de pie de elefante. Los dos efectos se suman.
En Cura esa corrección vive con otro nombre, «Expansión horizontal de la capa inicial», y se aplica poniéndole un valor negativo. Si la buscas por «pie de elefante» no aparece, aunque su propia explicación en el programa la menciona con ese nombre.
Resultado: si tienes una compensación agresiva y encima un hueco de brim, el ala puede acabar imprimiéndose separada del borde. Se ve perfecta en la vista previa y no sujeta absolutamente nada.
Comprobarlo cuesta un minuto. Lamina la pieza, amplía la vista previa sobre la capa 1 y mira si el ala nace pegada al contorno o si queda una raya de cama entre medias.
En Cura ese hueco se llama «Distancia del borde» y viene en 0 mm de fábrica; en PrusaSlicer, «Hueco de separación del borde»; en Bambu Studio existe tanto en modo automático como en manual. Si ves separación y necesitas el agarre, bájalo a cero y guarda la compensación de pie de elefante para las piezas que de verdad la necesiten.
En qué acaba: la bola de plástico
Conviene saber en qué acaba esto a veces, porque no siempre es solo perder la pieza. Bambu lo describe en su documentación: cuando el modelo se suelta durante las primeras capas, puede quedarse pegado a la boquilla, y la máquina sigue extruyendo encima.
De ahí sale la bola de plástico que envuelve el cabezal, con los cables dentro. Prusa la llama extruder blob y Creality y Bambu la documentan igual. Esa ya no se arregla con un tirón: se arregla desmontando.
Lo que trae tu laminador no es lo que trae el del vídeo
Aquí está el motivo por el que dos personas pueden discutir de esto teniendo las dos razón. Y no hay que creérselo: se puede comprobar.
Cura publica en abierto los perfiles de las impresoras que reconoce. Bajé el repositorio oficial el 9 de agosto de 2026 y conté qué tipo de adhesión trae de fábrica cada una de las 615 impresoras seleccionables, resolviendo la herencia de perfiles:
- 266 arrancan con falda y 258 con brim. Casi mitad y mitad.
- 42 arrancan con raft y 21 sin nada.
- Las 28 restantes lo deciden solas según si la pieza lleva soportes.
El ancho del brim cuenta la misma historia. De esas 615 máquinas, 521 heredan los 8 mm de la definición base; de las 94 que sí lo tocan, 36 lo bajan a 5 mm y 34 a 3 mm, y ninguna se sale del rango de 2 a 10 mm.
La conclusión práctica es incómoda para cualquier consejo universal: el «yo lo tengo así» de un tutorial describe el perfil de esa impresora, no una regla. Si tu máquina arranca con falda y la del vídeo con brim de 8 mm, los dos estáis en lo correcto.
| Laminador | De fábrica | Qué mirar |
|---|---|---|
| Cura | Depende del perfil | Tu impresora manda |
| PrusaSlicer | Brim desactivado | Súbelo a 3 mm mínimo |
| Bambu Studio | Brim en modo Auto | Calcula el ancho solo |
El modo Auto de Bambu Studio
Ese modo Auto de Bambu Studio merece un párrafo, porque es el camino por el que va el sector.
Según su documentación, el programa analiza cada pieza y decide el ancho por su cuenta mirando la altura respecto a la huella, el material —PC, ABS y las cargadas con fibra se llevan brim más ancho; el TPU, más estrecho— y la velocidad de impresión. Si tu laminador lo tiene, deja que trabaje.
Las orejas de brim
El mismo programa tiene otra vuelta de tuerca útil cuando el brim entero te sobra: las orejas de brim. Son parches redondos que se colocan solo en las esquinas conflictivas, en vez de rodear la pieza entera.
Para activarlas hay que poner el tipo de brim en modo pintado; con el tipo automático no aparecen, y ese detalle hace que mucha gente crea que no funcionan.
En español cada programa los llama de otra manera
Si tienes el laminador en español, buena parte del lío está en los nombres, y no es culpa tuya. Abrí los archivos oficiales de traducción de los dos programas el 9 de agosto de 2026 y esto es lo que dicen:
| En inglés | En Cura | En PrusaSlicer |
|---|---|---|
| Skirt | Falda | Falda |
| Brim | Borde | Balsa |
| Raft | Balsa | Balsa |
Lee esa tabla dos veces, porque la trampa está en la última palabra. «Balsa» significa raft en Cura y brim en PrusaSlicer, así que la misma palabra te lleva a dos ajustes distintos según el programa que tengas abierto. Y si buscas «brim» en el menú en español, no lo vas a encontrar en ninguno de los dos.
La forma segura de orientarte es por dónde vive cada cosa, no por su nombre. En Cura, todo está bajo «Tipo adherencia de la placa de impresión», con las opciones Falda, Borde, Balsa y Ninguno. En PrusaSlicer, en la sección «Falda y balsa» de los ajustes de impresión.
Tres preguntas antes de darle a laminar
Antes de mandar la pieza, respóndete esto:
- ¿La base apoya plana en la cama? Si no, raft.
- ¿El material contrae o la pieza es alta y estrecha? Si sí, brim, empezando por 5 mm.
- ¿Ninguna de las dos cosas? Falda, y a imprimir.
Y si la respuesta correcta era «ninguno» pero la pieza se despega igual, el problema no está en este menú: está en la nivelación o en la limpieza de la superficie, y ahí es donde tienes que gastar la tarde. Vale la pena repasar cómo nivelar la cama paso a paso antes de seguir tocando ajustes del laminador.
Abre tu laminador y mira qué tienes puesto ahora mismo en adhesión. Si es lo que venía de fábrica y nunca lo has cambiado, ese valor lo eligió quien escribió el perfil de tu impresora, no tu pieza. ¿Con cuál de los tres te has encontrado al mirarlo?
Créditos de imágenes
Las fotos de esta guía son de otros autores y se usan bajo licencia libre.
Gracias a ellos por publicarlas así.
- Llave impresa con el brim aún puesto — Gary C Martin en Flickr, CC BY 2.0.
- Vista previa del laminador con raft y falda — Weppigu en Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
Los diagramas y la portada son originales de wiiki-3d.com.
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