Mi impresión no se adhiere a la cama: 9 causas y soluciones
Por John David · escrito y revisado a mano

Pulsas "imprimir", te alejas cinco minutos y vuelves a un nido de espagueti colgando del hotend o, peor todavía, a una pieza despegada a media impresión arrastrada por el cabezal.
Cuando la impresión no se pega a la cama, es de los fallos que peor sientan, y no por difícil, sino porque detrás puede haber casi diez causas distintas y cada una se arregla de otra manera.
La buena noticia: casi siempre se localiza por descarte, sin adivinar. Aquí tienes los síntomas típicos, las 9 causas más habituales con su solución concreta, y un orden de revisión para dar con la tuya sin quemar media bobina en el intento.
Síntomas de que la primera capa no se adhiere bien
- Las esquinas de la pieza se levantan y se curvan hacia arriba (esto se llama warping).
- La pieza entera se despega y acaba arrastrada por el extrusor a mitad de impresión.
- La primera capa se ve deshilachada, con huecos entre líneas, aunque la pieza no llegue a soltarse.
- Agarra en el centro pero se despega por los bordes o por las puntas más finas.
9 causas por las que la impresión no se pega a la cama
1. Cama desnivelada
Es la causa número uno, y por bastante. Si una zona de la cama queda más lejos de la boquilla que otra, ahí el filamento sale sin presión y no llega a aplastarse contra la superficie. La pista clásica: la pieza agarra perfecta en un lado y se despega en el opuesto.
Solución: nivela en varios puntos (mínimo 5: centro y las 4 esquinas) siguiendo el manual de tu máquina. Si tienes nivelación automática, no la des por hecha del todo: compleméntala con un buen ajuste manual del offset, que es lo que fija de verdad la primera capa.
Ojo con el caso que la nivelación no arregla: la cama puede tener las cuatro esquinas perfectas y estar hundida por el centro. Si la placa está combada 0,15 mm y tu primera capa mide 0,20 mm, ese centro imprime casi al aire.
Eso no lo salvan los tornillos, sino una malla de nivelación: con una sonda ejecutas G29 en Marlin o BED_MESH_CALIBRATE en Klipper, y el firmware compensa la topografía punto a punto.
Genérala con todo caliente, con la placa ya dilatada a los grados con los que vas a imprimir. El procedimiento completo y qué sonda elegir están en la guía de nivelación.
2. Z-offset demasiado alto
El z-offset fija la separación entre boquilla y placa mientras se traza esa primera pasada. Si está muy alto, la boquilla no llega a aplastar el filamento y este queda "flotando", sin agarre real, por muy bien nivelada que este la cama.
Solución: bájalo poquito a poco, de 0,02 en 0,02 o de 0,05 en 0,05 mm, hasta que la primera capa quede algo aplastada, con brillo uniforme y sin huecos entre líneas, pero sin que la boquilla llegue a raspar o rayar la superficie.
Si al bajarlo la base se ensancha hacia fuera, no lo subas otra vez: eso es pata de elefante, y el laminador la corrige con su compensación de elephant foot sin tocar el z-offset.
Y guarda el valor. Puedes corregirlo en vivo mientras imprime —babystepping en Marlin, SET_GCODE_OFFSET Z en Klipper—, pero si no lo fijas con M500 o con SAVE_CONFIG, al apagar la máquina vuelve el valor viejo.
3. Cama sucia o con grasa
Huellas dactilares, polvo y restos de aceite (incluso la grasa natural de la piel al tocar la placa) hunden la adherencia, sobre todo en vidrio o en PEI liso. Es de esos fallos que pasan desapercibidos porque la cama "parece" limpia.
Solución: limpia con alcohol isopropílico (90% o más) y un paño sin pelusa antes de cada impresión importante. Precaución: el alcohol isopropílico es inflamable. Empléalo con la cama fría, en sitio aireado y sin fuentes de calor alrededor; jamás lo eches sobre la placa caliente.
4. Temperatura de cama baja para el material
Cada material pide un rango de cama para reblandecerse y fundirse bien con el filamento que va cayendo encima. Si la cama está demasiado fría, la primera capa se enfría y se contrae antes de fijarse, y ahí empieza a soltarse.
| Material | Temperatura de cama recomendada |
|---|---|
| PLA | 50-60 °C |
| PETG | 70-85 °C |
| ABS | 95-110 °C (idealmente con carcasa cerrada) |
| TPU | 30-60 °C |
Precaución de seguridad: con materiales técnicos la cama supera los 100 °C. No la toques mientras trabaja ni recién terminada la impresión; espera a que baje o usa guantes.
5. Superficie de impresión inadecuada
No todos los materiales se llevan bien con todas las superficies. Un vidrio liso sin tratar va de maravilla para PLA, pero es un mal compañero del PETG (se pega tanto que puede arrancar lascas de vidrio al despegar) y del ABS sin preparación.
Solución: usa la superficie pensada para tu material: PEI texturizado o liso para PLA y PETG, cinta de pintor o kapton para ABS, y placas específicas para flexibles como el TPU.
Precaución con el ABS: al imprimir ABS a alta temperatura se liberan humos con estireno que conviene no respirar. Hazlo en una habitación con buena ventilación o, aún mejor, en recinto cerrado con extracción o filtro; nada de imprimir ABS en cuartos pequeños y sin aire.
6. Primera capa demasiado rápida o demasiado alta
Si la primera capa va a la misma velocidad que el resto, el filamento no tiene tiempo de agarrarse. Y si la altura de capa es mayor de la cuenta, tampoco llega a aplastarse contra la placa.
Solución: en el slicer, baja la velocidad de esa primera capa (unos 15-25 mm/s) y súbele un poco la altura respecto a las demás, sin pasar de 0,3 mm si la boquilla es de 0,4 mm.
7. Falta de brim o raft en piezas con poca base
Las piezas altas y estrechas, o con muy poco contacto con la cama (piensa en una figura apoyada sobre un solo pie), tienen poquísima superficie de agarre y son las primeras en soltarse, aunque el resto esté calibrado de libro.
Solución: activa un brim (ese borde de más pegado a la base) de 5 a 10 mm en piezas pequeñas o inestables, o un raft (base completa por debajo) para piezas muy irregulares o con contacto mínimo.
8. Ventilador de capa al 100% desde el arranque
Si el ventilador de pieza va al máximo desde la primera capa, enfría el filamento demasiado pronto y no le deja fundirse con la cama caliente. Resultado: bordes que se levantan.
Solución: ventilador apagado o casi (0-20%) mientras sale la primera capa, y que vaya subiendo poco a poco desde la segunda o la tercera.
9. Filamento húmedo o de mala calidad
Un filamento que ha chupado humedad del ambiente (algo muy común en PETG, nylon y TPU) burbujea al fundir, sale a tirones y no forma una primera capa uniforme. Aunque todo lo demás este perfecto, la adherencia se resiente.
Solución: pásalo por un deshumidificador de bobinas, o por el horno a baja temperatura respetando lo que marque el fabricante, y entre usos deja los rollos en cajas herméticas con gel de sílice.
Superficies y adhesivos: qué usar según el material
Más allá de nivelar y calibrar, la superficie y el adhesivo cambian mucho el resultado. Estas son las combinaciones que mejor funcionan en el día a día:
- PEI (liso o texturizado): la opción más versátil. Va bien en frío para PLA y con calor moderado para PETG y ABS, y normalmente no necesita adhesivo.
- Laca para el cabello: una capa fina y uniforme mejora el agarre del PLA sobre vidrio, aunque ensucia la superficie y toca limpiarla cada pocas impresiones.
- Barra de pegamento (glue stick): muy socorrida para PETG y ABS sobre vidrio; deja una capa fina que ayuda al agarre y de paso protege el vidrio al despegar.
- Cinta de pintor o kapton: el clásico para ABS, sobre todo si no tienes PEI ni recinto cerrado.
Pegamento en barra sobre PETG: no pega, libera
El PLA sobre PEI limpio no necesita nada: una limpieza con alcohol isopropílico al 90 % resuelve la mayoría de fallos, porque el plástico no agarra donde hay grasa de los dedos.
El PETG, en cambio, se pega demasiado al PEI liso y arranca trozos de la placa. Ahí la barra de pegamento no pega: hace de capa sacrificial que libera la pieza.
Para producción continua, un adhesivo tipo Magigoo sujeta mientras hay calor y suelta la pieza al bajar de unos 30 °C; cada aplicación te da entre 5 y 10 impresiones.
Si lo que te preocupa son las esquinas levantadas más que el despegue total, ese es un problema emparentado pero distinto: el warping, que tiene su propia guía dedicada más abajo.
Cómo diagnosticar paso a paso cuando la impresión no se pega a la cama
- Revisa la nivelación primero en frío y luego con la cama a temperatura de trabajo (el metal se dilata y la nivelación puede cambiar).
- Observa la primera capa mientras se imprime: si ves huecos entre líneas, acerca un poco la boquilla (baja el z-offset); si raspa o deja marcas, alejala.
- Confirma la temperatura de cama correcta para tu material según la tabla de arriba.
- Limpia la superficie con alcohol isopropílico antes de descartar cualquier otra causa; es rápido y elimina la sospecha más común.
- Comprueba el filamento: si chisporrotea o extruye con burbujas, casi seguro está húmedo.
- Si solo falla en piezas pequeñas o con poca base, activa brim y baja velocidad y ventilador en la primera capa.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi PLA se despega solo en las esquinas?
Es el síntoma clásico del warping: las esquinas se enfrían más rápido que el centro, se contraen y se levantan. Suele mejorar subiendo un poco la temperatura de cama, añadiendo brim y evitando corrientes de aire frío cerca de la impresora.
¿Necesito adhesivo si tengo una cama con PEI?
En la mayoría de los casos, no. El PEI está pensado para dar buen agarre en frío o con calor moderado sin nada extra. Solo conviene añadir laca o pegamento si la superficie ya está muy desgastada o pulida por el uso.
¿Puedo usar el mismo z-offset para todos los materiales?
No siempre. Los materiales que se contraen más al enfriar (como el ABS) o más blandos (como el TPU) pueden pedir un ajuste algo distinto. Lo sano es vigilar la primera capa cada vez que cambies de material.
¿El filamento húmedo se puede recuperar?
Si, casi siempre. Con pasarlo por un deshumidificador de bobinas, o por el horno flojo respetando la ficha del fabricante, recupera sus propiedades de impresión casi por completo.
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